Monday, July 12, 2010

De punta en blanco

Últimamente me han dicho varias veces, y personas que no tienen nada que ver entre sí, que yo soy muy "picky" o meticuloso a la hora de ver a una mujer. Creo que las mujeres están muy acostumbradas a que los hombres vean unas tetas, un culo y listo. Si cumples con esos requisitos tendrás al hombre que quieras. Pues conmigo no es así se sencillo; yo veo más allá. No hablo de personalidad (la cual también veo y es muy muy importante); me limito en este post a la parte netamente física. La personalidad, que vale más que lo físico, será materia de otro post.

Para hacer que yo voltee a ver a una mujer, obvio que un buen cuerpo ayuda es un plus importante, pero no es lo único. Yo no perdono a una mujer que no esté entaconada (en la Universidad es una excepción), por ejemplo. Los tacones son básicos en el caminar femenino, generan cierto flujo o caminata sensual; es notable la diferencia. Otra cosa en la que me fijo y demasiado (pueden preguntarle a cualquier mujer que me medio conozca) es en las manos y los pies. Una mujer TIENE que tener SIEMPRE las manos y pies arreglados. Así sea un brillito. Me encantan las uñas largas y en color vinotinto. Pero con que estén arregladas me conformo. No existe mayor turn off para mi que una mujer con las manos desarregladas o aun peor... que se coma las uñas.

Una amiga (Kiki) posteó muy recientemente en su blog ("A Corazón Abierto) una entrada llamada "Accesorios" y habla de lo importante de los accesorios en la pinta de una mujer. No podría estar más de acuerdo. Una buena pinta, la hacen los accesorios. Yo soy un hombre que una mujer normal bien arreglada puede llamar más mi atención que una que esté buena pero mal arreglada. Al igual que un buen maquillaje puede cautivarme; sobretodo en los ojos. Pocas mujeres que conozcas saben maquillarse los ojos de forma excepcional; al encontrar una, es simplemente deslumbrante (sobretodo si tiene ojos bonitos).

Muchas veces caigo en discusiones con otros hombres (aunque cada vez menos, pues comparto menos mis pensamientos); y casi todos terminan en el "no vale, si eres gay". Yo no digo que no vea un buen cuerpo, yo sólo digo que hay mucho más. Sé que los demás hombres también lo piensan, sólo que no lo dicen, y muchos no lo saben. Con el tiempo he aprendido a analizar y ver casi todos estos aspectos en un parpadeo. El "bucear" toma otro nivel conmigo, gracias a esa habilidad desarrollada. En cuestión de segundos yo busco una simple ecuación: manos y pies arregladas+ buena presencia (maquillaje y pinta) + buen caminar (tacones) + buen cuerpo = WOW.


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Wednesday, July 7, 2010

First Date

Hoy estuve en una “primera cita”. Primero que nada me siento extremadamente incomodo llamándolo así, una “cita”; porque es un término que aquí en Venezuela no usamos ni aplicamos. De hecho, aquí la “primera cita” casi no existe. Aquí se sale en grupo con varios panas, si te atrae bailas y haces todos esos pasos de cortejo que ya están bien claros. Luego, en grupo decides otra salida quizás otra vez ruidosa y rumbera o quizás más tranquila. Después de todo eso es que te dignas a salir a solas con la chama. Yo obvié todo eso, porque además la chama no tiene pinta de ser muy rumbera, y de que si optaba por esa rama se me iba a ser más difícil.

Esta aña estudia en mi universidad, compartimos Pensamiento Occidental en el primer semestre; pero no fue hasta el quinto semestre que la conocí bien, porque compartimos una electiva. Ella realmente es lo que llamo mi “Back to Basics”. Yo soy un chamo que le gustan las niñas “buenas” e inocentes, pero con un toque de picardía; ella es así. Es por ese aire de niña buena que sabía que el salir a rumbear era una opción fácilmente rechazable (además de que nuestros amigos en común son muy pocos como para armar un grupo chévere). Por eso opté por la opción del cine –lo sé, excesivamente gringo-. Antes yo había tenido varios intentos fallidos de salir con ella; durante clases era imposible cuadrar (porque o ella o yo teníamos clases o algún compromiso) y en un par de ocasiones después ella tenias “excusas” para no poder asistir. En fin, ya yo estaba prácticamente perdiendo las esperanzas cuando intenté por una última vez, teniendo buenos frutos.

Utilice mis conocimientos, que estaban muy oxidados (EXTREMADAMENTE), para cuadrar bien la salida. Siempre hay que hacer que ella elija, pero nosotros tenemos que darles las opciones; de lo contrario ella sentirá que eres aburrido y no sabes tomar decisiones. Hay que darle las opciones y guiarlas, así ellas sabrán que uno es caballero pero a su vez que tiene decisión. Luego apliqué el ¿te paso buscando? Que es tan importante, si te dice que no, es que no está muy entusiasmada y tendría salida fácil en caso de un posible fracaso; si te dice que sí, es que sabe que no van a haber fracasos.

Una vez todo cuadrado, viene el momento de ser detallista. Yo soy un hombre muy detallista y algo “old School”; con eso me refiero a que soy caballeroso bla bla bla. Me vestí de color oscuro previniendo cualquier tipo de accidentes (léase arepas) y me coloqué la porción exacta de colonia, agregando un poco más al suéter que llevaba. Le fui a recoger (me perdí en el intento jaja); la esperé fuera del carro mientras salía, la salude con un buen abrazo y le abrí la puerta del carro. Ella parecía sorprendida (quién la culpa… ningún hombre abre la puerta del carro hoy en día). El camino estuvo muy entretenida la conversación.

Llegamos al centro comercial, y continué con mi caballerosidad. Obviamente no le permití pagar su entrada del cine; siempre con la irrefutable excusa de “Yo te invité, yo pago ésta; tú pagas la siguiente”. Con esa frase insinúas que va a haber una siguiente vez; la cual tampoco la dejaré pagar. Ella como toda mujer desistió y salió con la excusa de “bueno, yo pago las cotufas”. En la cola para las chucherías se mantuvo la buena conversación. Ordenamos las cotufas (que vienen con la entrada) refrescos y ella pidió un chocolate. Nuevamente ella saca su cartera y como era de esperarse no la dejé pagar, utilizando la misma frase anterior. Teníamos tiempo de sobra antes de entrar (calculado a la perfección), para ver qué tan fluida iba a ser la conversación. Ésta fue muy buena y sin pausas o silencios incómodos.

Durante la película habían comentarios míos graciosos para que ella se riera; pero sin perturbar la película. Eran muy seleccionados y creo que fueron exitosos. Antes y durante la película ella se vio mensajeando mucho por el celular; lo cual al comienzo no me agradaba mucho. Pero ella se disculpo y me dijo que mañana tenía reunión con centros de estudiantes y necesitaba cuadrar bien el evento. Al ver que ella tenía frío, no sólo le ofrecí, sino le insistí que agarrara mi suéter.- he ahí la magia del toque técnico de colonia en el mismo. La sala estaba bastante fría, pero ese es un precio que no me importa pagar.

Al terminar la película seguimos hablando, muy agradablemente. Seguí aplicando la de caballero, el bajar las escaleras antes que ella, por si se cae pueda caerse sobre mí. Que ella entrara o saliera antes por las puertas mientras yo las sostenía, etc. Al llegar al carro, nuevamente le abrí la puerta; ella creo que estaba atónita. Buena conversación durante el recorrido hasta llegar a su casa. Donde la despedida fue un simple beso en el cachete, mientras me decía “avísame cuando llegues a tu casa”.

Mucho análisis hubo previo, durante y después de esta “first date”. Siempre he analizado y calculado todo lo que hago, y pude obtener ciertas conclusiones. Ella no se esperaba que fuera tan “Old School” y caballeroso, creo que le gustó y lo apreció. El lenguaje corporal estuvo bueno; no esperaba mucho de esta primera cita. Estoy casi seguro que me gané una segunda cita. Ella ahora se va de viaje a USA, mi objetivo principal es que ella en ese viaje piense, aunque sea un momento, en mí durante su ausencia. Quisiera obtener la segunda cita antes de su viaje para lograr reafirmar. Ya veremos cómo logramos eso.

Tuesday, July 6, 2010

El Puñal


Este dibujo fue unos de los primeros de la época dark o oscura con el lápiz. Este puñal fue cuando mi corazón había sido roto, había sido apuñalado. Recuerdo que lo hice cuando mi primer amor (bastante antes de empatarse conmigo) se empató con un chamo del San Ignacio y yo estaba a metro y medio. Cabe acotar que yo ya me había declarado; pero ella se defecó en mí; y me derrumbó mi vida en ese momento. Fue uno de los peores sentimientos que he tenido. Jamás olvidaré su cara al abrazarlo y verme directamente a los ojos; ella vio mi sufrimiento; ella sintió mi agonía; y lo peor fue… que no le importó. El dibujo está en una hoja de rayas, porque fue en el colegio que lo dibujé.



Las letras en japonés significan "Amabili"; me la enseñó un amigo que sabe jamponés; ésa fue mi firma de dibujos por un tiempo. Después cambió

Tú

Tengo un año y medio conociéndote. Habíamos salido, siempre en grupo, unas 10 veces; realmente pocas veces. A mí me gustaste, y muchísimo. Eres bella; simpática, inocente pero picara; en fin, tienes muchos atributos que busca en una mujer. Siempre hubo un feeling extraño. Incluso un día te rascaste y me diste un piquito, de lo más bizarro (la verdad fue bastante cómico); pero yo no quería nada de un día, simplemente no hice más contigo por eso. No quería que el alcohol hablara por ti. Hace un año, te fuiste a España a casa de tu ex novio. Eso me destrozó y desilusionó. Regresaste y se armó un escándalo. Toda la Universidad Monte Ávila se volvió LOCA porque y que estábamos saliendo; cuando en verdad nunca habíamos salido como tal. Llamadas escandalizadas de tus amigas; diciendo que yo me estaba aprovechando de que habías cortado; acusándome de mala persona; de lo que quería era herirte. Después de eso, indirectamente me rechazaste, dejaste de si quiera salir conmigo. Fue un golpe bastante duro, pero superado. Aunque admito que siempre que te veo, eres mi debilidad.

Hoy pasó algo muy raro; salí contigo. Por primera vez, estábamos tú y yo solos. Después de meses sin vernos y casi sin hablar; comente en un “status” tuyo en Facebook y terminamos cuadrando la salida de hoy. Nos fuimos a comer un helado en Valle Arriba. Te vi, y como siempre, me moviste el piso. Te brindé el helado y yo me tomé un smoothie; comenzamos a hablar. Me dijiste que te volvías a ir a España por las vacaciones; y más importante aún, que tu ex novio es gay. 3 horas después no podíamos creer lo rápido q había pasado el tiempo. Te fuiste por tu lado, yo por el mío. Ahora me pregunto… ¿por qué salimos? ¿Por qué hoy decidiste que estuviésemos solos? ¿Qué cambió? Detesto que esto pase; que te vea una vez a la cuaresma y me muevas el piso. Mientras no te veo, todo está bajo control, casi ni pienso en ti; pero basta una mirada o una de tus caras cuchis para que te empiece a ver diferente. Te vas el sábado, y no te veré hasta septiembre. Supongo que de aquí a allá ya habré controlado mis sentimientos por ti (otra vez); ¿acaso volverás a aparecer? Lo sabré en septiembre, probablemente vuelvas a rechazarme.

Monday, July 5, 2010

Ilusiones

El estar "feliz" no es mas que un conjunto de ilusiones que pasan a ser en cierto grado realidad. Cuando uno siente felicidad, alegría, etc. es porque una ilusión dejó de serlo y pasó a ser parte de nuestra vida, nuestra rutina, nuestra realidad. La ilusión, aunque se parece y tienen casi la misma finalidad, no es un sueño. La felicidad tambien llega cuando los sueños se cumplen; pero eso es más probable que suceda. Los sueños pueden ser a mayor plazo. Uno sueña con graduarse, uno sueña con tener una familia, uno sueña con ser famoso. Las ilusiones en cambio son a corto plazo, y quizás menos ireales. Las ilusiones son imposibilidades, son espejismos, son un juego mental para destrozarte desde adentro.

Un amigo, que pensé me conocía, me pregunta que por qué estaba tan de capa caía, o como aguado, sin muchas ganas de hacer de todo. Yo le digo que por nada, que en verdad no estaba así. Él me responde que yo no había superado a la susodicha. Yo me río. Después comenzamos a hablar y luego de largas discusiones y explicarle que yo quiero estar con alguien, y que extraño estar con alguien; mi amigo lo mal interpreta y rectifica que extraño a mi ex. La verdad es que NO la extraño a ella; la silueta que me perturba NO es ella; los cariños que necesito NO son los de ella; los susurros y el aroma NO pertenecen a ella. Yo vivo una ilusión. Ese aroma, esos susurros, esos cariños, la silueta, en fin, todo, son mi ilusión, mi necesidad imposible. No son de una chama real, no quiero a nadie en específico; amo a mi ilusión. Es una imposibilidad, no hay, ni habrá alguien que cubra esos caprichos mios, alguien que apreiete mis botones, alguien que me consienta. Conozco mi condición y, aún peor, conozco las terribles consecuencias de élla. Yo sé lo que signifique el estar enamorado de una ilusión; yo sé lo terrible que es necesitar algo que no existe, ni existirá; yo conozco el daño que hace necesitar de irealidad para despertar. Sin embargo, vivir de una ilusión es mejor que vivir con una cruda realidad.


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Saturday, July 3, 2010

El cuchi

Una conocida, con la cual tenía tiempo sin hablar, me manda un mensaje. Le comento de mis deseos de ir al toque de ViniloVersus (banda venezolana que me encanta) y pone una cara extrañada y confundida. Le pregunto que por qué coloca esa cara y me responde: "no sé, no pareces una persona que andes por ese camino; o que le gusten esas andanzas". Yo le respondo que siempre voy a toques, apoyo demasiado la musica nacional, me la paso en sake, discovery y teatro. Ella cada vez más confundida responde, "Imagínate tú, jamas te hubiese visto en eso". Ya con cierta rabia le pregunto, qué parezco yo, y me responde:

"Pareces un chamo inteligente, q le gusta el futbol y es cuchi...no parece q t gustase el rock ni pareces mas peligroso q correr con tijeras".

Pues mi respuesta es sencilla. Yo soy un chamo inteligente (aunque no lo suficiente) que ama no sólo el fútbol sino todos los deportes. Soy centrado y apasionado; soy capaz y emprendedor; soy un líder. Me gusta el rock, el pop, la salsa y el merengue, amo casi cualquier tipo de música; porque para mi, la música depende del estado de ánimo. Soy profundo y nadie lo sabe; y principalmente soy cuchi... y lo detesto.

Odio caer en un estereotipo, yo no pertenezco a ninguno; detesto las etiquetas y ser etiquetado. lamentablemente el ser "cuchi" es la mía. Pues el cuchi nunca se queda con la protagonista; el cuchi suele ser el mejor amigo (cuya sexualidad es dudosa); el cuchi es el indefenso e inofensivo; el cuchi es aquel que "te provoca abrazar", pero jamás vas a necesitar hacerlo; el cuchi es el que t recuerda a tus ositos d peluches; el cuchi es simplemente el perdedor; el cuchi es feo; al cuchi no lo ven; el cuchi es olvidado; el cuchi se sustituye; el cuchi siempre será reparto, jamás protagonista; el cuchi fracasa; el cuchi no vive a plenitud; y el cuchi muere solo. Asi que si me preguntas por qué detesto ser "el cuchi", ahí está tu respuesta.


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Friday, July 2, 2010

Blanco

Hoy no salen las palabras; no sé por qué. Hay demasiado de qué hablar; demasiado para sacar; demasiadas cosas comprimidas. Pero, es como si no quisieran salir. Hoy es viernes por la noche; y ando en mi casa; pensativo, solo y triste. En Venezuela, no salir una noche como hoy, es prácticamente pecado; es casi tan grave como ir a una rumba y no beber. Eres un extraño para la sociedad, eres un rechazado, eres una persona rara.

Hoy se cumplen 17 años de la muerte de mi tío. Hoy volví a escuchar la oración: “Dales Señor el descanso eterno” y yo respondí “Y brille para ellos la luz perpetua”. Esa estúpida frase que estoy harto de oír y responder; bien sea en entierros, velorios, novenarios, misas de mes, o misa de año. Ya no quiero seguir escuchando esa frase; no quiero seguir oyendo lágrimas; no quiero seguir rezando por seres queridos. Simplemente me niego.

Mi vida no va del modo que la planee; no tiene rumbo. Caminos se abren, pero la mayoría se cierran. Hoy, siento soledad; e incluso peor, hoy pienso, respiro, huelo y veo soledad. En un post anterior (Te veo venir) hablo de ella. Hoy en la madrugada .apenas logre colocar la cabeza en la almohada y poder relajarme, mi abuelo se cayó, no volví a pegar los ojos. Hoy mi abuela, entre tanto ajetreo, tenía la tensión alta; para variar discutimos por su salud. Hoy intenté jugar básquet para distraerme (al igual que ayer en el entrenamiento) y se me es imposible separar mis pensamientos; lo cual se refleja en la cancha.

Hoy es viernes por la noche; casi madrugada. Tengo miles de cosas de qué hablar, miles de sentimientos qué expresar, miles de pensamientos qué sacar de mi cabeza. Sin embargo, hoy más que nunca, mi almohada rebelde me ignora. Intento hablarle, intento buscar la luz, o mejor dicho, intento buscar las palabras de desahogo. Total fracaso, ni respuesta, ni luz, ni desahogo; no consigo ni unas simples palabras para poder escribir. Estoy… en blanco.