Showing posts with label Mujeres. Show all posts
Showing posts with label Mujeres. Show all posts

Sunday, October 16, 2011

Sabotaje


He aprendido que el primer y mayor obstáculo en mi vida soy yo. Yo soy la principal razón por la que no soy feliz. Yo me encargo de siempre que tengo una ventana y una posibilidad de felicidad, de verdadera felicidad, arruinarlo todo. No importa si es algo laboral, como el estúpido pensamiento de que soy “superior” y que puedo encontrar trabajo por mi cuenta; como si fuese un reto o algo personal. No importa si en el aspecto del casino, donde por razones que ni yo mismo me explico, me niego a adicionar a amateur; como si tuviese algo que perder, cuando la verdad es que no; o la más reciente, no importa si tengo la opción de tener algo con alguien especial, simplemente no puedo hacerlo.

Esta última es lo que me atormenta recientemente y no sé qué hacer. Hay una persona en mi vida, la verdad ya tiene algo de tiempo en ella, que simplemente es demasiado especial. Es de esas personas que se preocupa por mí, que siempre está pendiente, que me hace sentir increíblemente especial. Todo comenzó con una amistad increíble pero atípica y más rápido que inmediatamente se convirtió en una de mis confidentes. Podíamos quedarnos por horas hablando de cualquier cosa.

Al comienzo la relación era normal; una buena amistad. Después con el tiempo se fue poniendo un poco más física. Yo pensaba que lo hacía para cubrir una necesidad muy marcada en mi vida; la necesidad de cariño, y ella aparentemente hacia lo mismo; sin daño alguno. Aun así no era tan rara la cosa, nos hacíamos cariñitos, nos abrazábamos,  algunas esporádicas veces (más que todo por apoyo en momentos difíciles) nos agarrábamos de manos; y seguíamos hablando por horas; literalmente horas.

Un día entre cariñitos y hablamos, toqué el tema de puntos débiles (inconsciente e inocentemente)…un arma de doble filo. Poco a poco, por “juego” o por cariño fuimos tocando sutilmente esos puntos débiles (no malpiensen). Pero dentro de todo seguía siendo una amistad; a pesar de lo físico. Una amistad única, pero eso en fin. En más de una ocasión se me había ocurrido besarla; pero muchas cosas me frenaban. La amistad como tal, es de esas que no quieres poner en riesgo; el significado de ese beso (no iba a ser un beso y ya);el no saber que pensaba ella, etc. Por ende, dejaba esos pensamientos ocultos.

Me fui de viaje por un par de semanas. Una sorpresa muy grande me llevé, al darme cuenta que la extrañaba, y mucho. Pero como todo, me parecía parte de la amistad. Llegué y las cosas se mantuvieron “normales”; pasamos horas hablando como siempre, abrazándonos como siempre, etc. Un día ese jugueteo de “tocar los puntos débiles” nos llevó a una posición en la que tuve que tomar una decisión y, a pesar de estar bastante… débil, la tomé. Cabe acotar que estaba casi en pánico al hacerlo.

La verdad es que esta niña no es mi estilo; no entra para nada en ese esquema o ese molde que había establecido. Sin embargo, por alguna razón, pienso en ella, la extraño cundo no estoy con ella, me tiene increíblemente mal acostumbrado a sus besos, a sus caricias.  Al comienzo temía pensar que todo era un reflejo de esa necesidad, ahora temo estar más involucrado de lo que pueda controlar. No sé cómo explicarlo pero simplemente soy feliz; no sé si sea la adrenalina de ocultarlo al mundo (porque esa es otra, debe ser oculta por muchas razones que son parte de otro tema); no sé si sea esa mala costumbre a ser consentido, mimado, querido; no sé si sea el cómo se han dado las cosas y la amistad que tiene de trasfondo; pero simplemente me hace feliz.

El problema cae en esa felicidad, porque, por supuesto, tengo que sabotearme y tengo que impedirme ser feliz. Tengo que pensar en lo mucho que significa para mí y como no quiero herirla. La verdad, no he superado a la chica anterior, y ella no se merece eso. Ella no se merece alguien que vea a otra y sienta algo, por muy pequeño que sea ese sentimiento. Ella dice que no puede tapar el sol con una mano; y la entiendo.  Además, ¿y si esto que siento no es un placebo? ¿y si no es más que un engaño a esa necesidad tan grande que tengo? Ella no se merece esa duda. A veces, estando con ella, pienso en el riesgo que amerita; aunque lo prometí y aunque haría todo lo posible por no afectar la amistad, sé que dentro de todo en algo se afectará. La experiencia me lo ha enseñado. Ella no se merece ese pensamiento ni ese riesgo.

La verdad es que esta niña me hace feliz, no sé por qué. Pero yo no quiero permitirme ser feliz. Tengo que sabotearme la vida; como siempre. No dejo de pensar en lo mal que soy; en lo mucho que puedo herirla; en las mil y una maneras en que puedo arruinarlo todo. Ella me dice que sólo hay una manera en que puedo herirla; pero la verdad es que hay millones. ¿Por qué no puedo simplemente aprovecharlo, vivir y ser feliz? ¿Por qué no puedo dejar todo a un lado? ¿Acaso quiero tanto a esta niña que la posibilidad herirla me va a impedir ser feliz con ella? No sé qué hacer, no sé qué decisión tomar, y cada día que pasa, me gustan más sus besos, sus caricias, su atención. Cada día que pasa más la extraño, más la pienso. Cada día que pasa, más temo no ser quien ella merece. Cada día que pasa busco más la felicidad, y mayor es la fuerza para sabotearla.

Thursday, September 1, 2011

El cuchi (Part 2)


Hace ya un buen tiempo coloqué un Post que hablaba de ser cuchi (aquí el link: http://confesionesalmohadarebelde.blogspot.com/2010/07/el-cuchi.html). Esa es una introducción de lo que es mi maldición, el ser cuchi. Recientemente tuve una conversación, que lastimosamente no pude guardar, bastante interesante sobre este tema; sobre cómo quitarme esa “cuchidad” o “cuchitura” que me define tanto, y arruina gran parte de mis posibilidades de seducción.

La conversación comenzó con un argumentos por cómo se define el “salir con alguien” (Dating) para una mujer. Son 3 pasos muy marcados en los que el hombre debe ser exitoso para optar por la atención femenina. Estos tres pasos son más difíciles que una entrevista de trabajo y si un hombre quiere tener éxito debe entenderlos y vivirlos; deben salir automáticamente. Todo hombre debe tener una maestría en mercadeo; y venderse de manera extraordinaria.

El primer paso lo llamé el “Punch”, traído de su concepto en publicidad y mercadeo. El “punch” no es más que lo que llama la atención; una frase corta o una imagen cuya única función es encender la curiosidad del cliente. Al llevarlo al “Dating”, el punch es el físico y la actitud que reflejas; es esa parte extremadamente superficial del ser humano que se deja llevar. El hombre tiene la obligación de llamar la atención; generar algún pensamiento o curiosidad en la fémina. Aquí el “grooming” tiene una labor importante, al igual que la forma de vestir, y por supuesto, unos cuadritos o unos brazos no le hacen mal a nadie. Debo aclarar que no sólo es físico, también es algo de actitud; bien sea la actitud de “niño malo”, la de “misterioso”, o cualquiera de esos clichés por los cuales las mujeres se babean.

El segundo paso es el “Recruiting”. En este paso la mujer decide si el hombre vale la pena. En este paso, busca un hombre exitoso, capaz, inteligente, y visionario. Una mujer jamás se va a rebajar a tener algo serio con un perdedor, o alguien que no la enriquezca. Es por eso que tomo ese término de Recursos Humanos, que se traduce en reclutar, para definirlo. Es aquí donde tu Curriculum entra en acción.

El tercer y último paso es el “Hook” o gancho. EN este paso es donde el hombre debe demostrar que es una persona apasionada y que a la hora de la chiquita, sabe lo que hace. Como siempre he dicho, toda relación amorosa se define a 50% familia y 50% sexo. Este tercer paso se refiere a la segunda parte…el sexo. No estoy diciendo que debas tener relaciones con la persona; pero el hombre debe demostrar que es bueno. Aquí entran las frases clichés usadas por las mujeres como “Baila bien”, “sabe tocar”, “sabe lo que hace”, etc. El hombre debe demostrar que les va a mover el piso; que sabrá enamorarlas y seducirlas; que sabe cuándo y por qué es el momento para regalar flores, que es detallista y por supuesto, que besa muy bien.

Todo hombre debe pasar y aprobar estos 3 pasos para encarar una relación seria con una chama; es muy parecido a cuando se está buscando trabajo; tienes que lucirte en todas esas etapas de CV, entrevistas y exámenes para optar por un puesto. Volviendo a lo que nos interesa, ¿qué tiene que ver esto con ser cuchi? Simple, el ser cuchi te destroza cualquier posibilidad de lucirte, porque fallas en el “Punch”. Las mujeres no ven a un cuchi; no con esos pensamientos. El cuchi no llama la atención, no genera ese pequeño morbo o curiosidad necesarios para que puedas pasar a la siguiente etapa. Es por eso que, como dije en el post, “el cuchi nunca se queda con la protagonista”.

Yo personalmente sé que, tanto en el “Recruiting” como en el “Hook”, tengo buenas posibilidades.  Tengo un excelente Curriculum como quien dice, soy un chamo con futuro y algo brillante; además no he tenido quejas por como beso o como engancho. Pero de qué sirve ser bueno en los pasos 2 y 3, si nunca tienes el chance para mostrárselos. La mujer no se interesará en verlos porque no pasaste la primera prueba. Entonces, caemos en la parte de la maldición en la que “el cuchi siempre es el mejor amigo”. Claro, porque las mujeres se dan cuenta que el chamo es “perfecto” es demasiado simpático, y que además alguien con quien la pasas genial y que te puede dar tanto, pero ya es muy tarde. Porque, nunca generó ese morbo o curiosidad como para que lo vieran “con otros ojos”.

Hablando con esta chama, me dijo varias cosas por hacer para disminuir ese índice de fracaso con el paso 1; un cambio algo radical. “Perder varios kilos de grasa y aumentar unos cuantos de músculos”, eso se traduce en horas de gimnasio y dietas, malteadas proteínicas, mucho cardio, etc. “mejorar la actitud, tener más confianza” lamentablemente yo no es que tenga esa actitud de confiado casi egocéntrico; el único momento en el que lo tengo es al bailar (obvio, excluyendo al grupo de casino, cada vez que salgo con algún grupo soy el que mejor baila). Pero ella me dijo algo importante “normalmente no conoces a las chamas bailando… eso es después”. Lo que nos hace caer nuevamente en que estoy jodido.

Luego de un extenso análisis, la conversación tomó un giro inesperado. Yo personalmente no soy de esos de estar metido en un gimnasio y haciendo dietas, yo trato de comer sano y ya. Pero pensando en estos cambios una revelación vino a mí. El ser cuchi es un escudo, es como la sociedad me ve y yo llegué al punto en que lo reflejo inconscientemente (o quizás más consciente que nada). Como sabrán los que me leen, yo soy una persona con una carga emocional bastante fuerte, que muy pocas personas podrían aguantar, compartir o respetar. Es por eso que me escondo tras esa imagen del cuchi, del gordito gracioso.
Entonces, caemos en una encrucijada. Para salir de esta abismo y esta necesidad de tener a alguien a mi lado, y compartir mis éxitos y todo eso; debo dejar de ser cuchi. Pero para siquiera salir de mi casa necesito ser ese cuchi; sin él, probablemente no tendría ni amigos ni saldría de mi casa. Además de estar muy expuesto. Todo se resume en lo que haré; y lamentablemente no tengo idea de cuál decisión tomaré.


Sunday, August 14, 2011

Masoquismo

Yo siempre supe que dentro de todo yo era un poco masoquista; y la verdad es que es normal. Todos tenemos algo de masoquistas en nosotros. Muchas veces inventamos males o exageramos eventos que hayan pasado, simplemente por el hecho de que necesitamos deprimirnos o molestarnos para sacar y drenar cosas del organismo. Eso es masoquismo, buscamos entristecernos o hacer cosas que no nos agraden porque queremos. Pero me di cuenta que llegué a otros niveles. Mi masoquismo es mucho, pero mucho mayor al que pensé y mucho mayor a cualquier estándar “normal” de masoquismo.

Yo estoy claro en mi situación. Estoy claro en que no es la mejor. Estoy claro en que ya es hora de subir la cabeza y salir adelante; de superarte. Sin embargo, por alguna razón no quiero. No quiero porque implicaría tener que olvidarme de ti; implicaría tener que encerrar un sentimiento que se salió de control; implicaría alimentar a la tan legendaria caja de Pandora. En vez de estar haciendo eso, estoy alimentando ese sentimiento; alimentando al caos.

Ya de por sí, comparto mucho contigo, y hay un filtreo y un juego de seducción bastante marcado. Pero ha ido creciendo exponencialmente. Todos los viernes bailamos algo sumamente carnal y sexual como lo es la rumba; y por alguna razón siempre terminamos haciéndolo juntos. Ya eso es bastante masoquista; seguir con esa picardía. Pero fue ayer (sábado) que me di cuenta que soy muy masoquista.

Ayer fuimos a 57 por la despedida de Gaby, normal. Casualmente llegamos al mismo tiempo y decidimos compartir un servicio. Nada malo en eso. Llegamos algo tarde, y ya a timba estaba por terminarse; muchos buitres te asecharon y no bailamos salsa. No hay problema. Yo decidí que me iba a comportar. Estaba preocupado por ti, porque en la tarde estuviste con un dolor de cabeza bastante intenso; pero para la rumba estabas bien. Pusieron un Merenguito y los 2 estábamos bailando uno al lado del otro al ritmo; nos vimos y tus ojos GRITABAN “sácame”; y lo hice. Bailamos sabroso, como siempre. En nosotros hay mucha química para bailar, o al menos yo siempre lo he pensado. Bailamos todo el set y mientras lo hacíamos hablábamos, cantábamos y echábamos broma; totalmente normal. Pusieron un punki punki y decidimos volver a seguir bebiendo tipo tranquilo.

Estuvimos hablando con todos y todo iba bajo control; estábamos uno al lado del otro pero nada intenso. Llegó el momento que cambió el resto de la noche: Pusieron bachata. A ti te encanta la bachata y pues, a mi me gusta y estoy aprendiendo. La bachata es un baile demasiado sensual y yo sabía que ibas a querer bailar; supuse que ibas a bailar con él así que ni volteaba a verte. En eso me agarraste y me sacaste tú a bailar. No pude negarme. “Wow” es lo púnico que puedo decir de ese baile; que genial estuvo. Como sabías que mis habilidades no es que son muy buenas con la bachata, me ayudaste muchísimo y gozamos bastante.

Después de eso, no nos despegamos en toda la noche. Lo que ponían de alguna forma u otra terminábamos cantándolo o bailándolo. No importaba si yo estaba del otro lado de la olla, te encargabas de seducirme y llevarme al centro para bailar. Cómo te mueves, simplemente increíble. Eres experta en hacer que el Reggaetón no se vea vulgar pero que siga siendo algo extremadamente sexual. Así estuvimos prácticamente toda la noche. Caí rendido a tus pies.

Te dolían los pies y decidiste apartarte para sentarte y descansar; te voltee a ver y me llamaste para que te acompañara; obviamente lo hice. Estuvimos hablando y fue ahí que me di cuenta de que estas rozando la mitológica perfección. Algo increíble; esa cantidad de dulzura e inocencia, combinado con picardía y sensualidad; te preocupas por arreglarte, pero sin lucir que te esforzaste; esas curvas peligrosas que las mueves como nadie; inteligente, perspicaz, graciosa; y todas las cosas, que son banalidad, pero que para mí son TAN importantes, tu sola las trajiste a conversación, esos detalles como los tacones y las uñas que son vitales para mí y pocas personas entienden y mucho menos la comparten; tú sí. La perfección no existe; pero eres lo más cercano a ella que he conocido.

Valentina me regañó, sabe el daño que me estuve haciendo toda la noche; y sabe que así jamás te superaré. Ella y Laly me ayudaron a entender algo, subconscientemente me estás utilizando. Quisieras que él fuese como yo, pero que fuese él. Estas enamorada de él; no sé cómo lo hizo (y me llena de curiosidad, hasta el punto de ser extremadamente imprudente y preguntarte). Conmigo no vas a tener nada; pero me utilizas. Me utilizas porque soy lo que necesitas, sólo que quisiera que te lo diera él.

Hoy estoy loco por ti. No dejo de pensarte. No dejo de quererte y reventarme la cabeza buscando una manera; pero en todos los escenarios termino mal. Quiero saber qué hizo él para tenerte así; para que no te importe que te trate mal, y que le caiga a cualquier hueco con patas, porque sé que lo sabes, sé que no eres bruta como muchos piensan; necesito saber cómo conquistó tu corazón. Necesito saber cómo superarte; necesito saber cómo no dejar de verte así, porque no puedo. Soy tan masoquista que aunque me utilices y sepa que jamás podré tenerte, ese “engaño” y esa química que tenemos al vernos lo vale; vale la depresión. Me haces tanto daño, pero no quiero dejarte ir, no sé cómo hacerlo y duda que quiera averiguarlo.

Monday, August 8, 2011

Sueños Mojados

Un día cualquiera, en una tarde soleada; decidimos cumplir una vieja promesa. Estábamos en una piscina como lo habíamos planeado hace tiempo sin haberse podido concretar. Por cuestiones incomprensibles nos quedamos solos tú y yo. Ya con unos palos encima y sin tener control total sobre mis movimientos motores y aún menor sobre mis pensamientos, decidí hacerte la pregunta del millón de dólares. Esa pregunta que TODOS quisiera saber la respuesta; sobretodo yo. Esa pregunta para resolver la incógnita que envuelve a toda la academia.

¿Qué demonios tienes tú con él?

No te la esperabas; tu reacción te delató. Hubo un segundo de silencio y quise intervenir antes de que fuese muy tarde. Quise complementar la pregunta, y moldearla a mi favor. Nuevamente te pregunté:

¿Qué tienes tú con él? ¿Qué le ves? Todos en la academia sabemos que estas o estuviste con él. Todos sabemos que estas casi perdidamente enamorada de él. Pero nadie entiende el por qué. El carajo te trata malísimo, no te reconoce y no te da el puesto que te mereces. Podrías estar con cualquier, pero cualquier hombre; uno que te trate mejor. Tú eres de esas mujeres que nosotros vemos como “trofeo”; en el sentido de que eres perfecta. Sensual, pero inocente; pícara pero sutil; bella e inteligente, con un futuro brillante; coqueta y graciosa, con un cuerpo de diosa y lo mueves como tal. Eres de esas mujeres que cualquier hombre la llevaría de manos, mostrándole al mundo entero lo suertudo que es al tenerte. En cambio, te conformas con un tipo que ni siquiera quiere llamarte su novia; un carajo que se alimenta de su ego y que sufre de un complejo de Charlie Sheen; un carajo que sin siquiera tratar de disimularlo sale con unas disque amigas tuyas, y le echa los perros a cualquier hueco que se mueva. A él lo entiendo, y lo respeto; es su estilo de vida. Lo que no entiendo es cómo una mujer tan perfecta como tú, y teniendo una cola enorme de mejores hombre detrás, se conforma con esa vida y alguien extremadamente patán y te trata como basura.

Bajaste la mirada; se notaba que no tenías respuesta alguna y que incluso sentías algo de vergüenza. No podías ni mirarme. Seguías sin poder decirme nada, sutilmente mi mano se detuvo en tu pierna y me acerqué a ti. Estaba pensando en excusarme por haber sido tan directo, y por quizás haber arruinado mucho de esa amistad que teníamos. En ese momento, levantaste la mirada y tus ojos llorosos se encontraron con los míos. Con cierta timidez e inocencia me dijiste que no creías todo lo que decía, que eso de que todos los hombres están en cola por ti. Yo me reí y te dije, créeme que sí; yo soy el primero en la fila y veo a todos los que están detrás de mí, impacientes por ti.

Levantaste la mirada y te sonrojaste un poco. Ese era mi momento, era ahora o nunca; así que poco a poco fui acercándome a ti; en cierto modo esperando un rechazo. Increíblemente y para mi sorpresa no sucedió. Mis labios se encontraron con los tuyos y, como película de niñas, fuegos artificiales comenzaron a iluminar el cielo. Un beso de película, tanto tiempo sin uno que ya había olvidado cómo era. No sé decir cuánto tiempo estuvimos ahí, besándonos. Para mí el tiempo perdió sentido; como si se hubiera paralizado. En ese preciso momento escuchamos el sonido de algo caer al piso y quebrarse; y en un segundo volvimos a la realidad, esa realidad que nos hace prohibidos. Con miedo a mirar quien había dejado caer ese objeto con la sorpresa de vernos, nos separamos y abrí los ojos. Sorprendentemente, o quizás no tanto, lo primero que vi al abrir los ojos no fuiste tú, ni nadie; fue el techo y los muebles de mi cuarto; siendo testigos y alcahuetas de mi tortura mental.

Friday, August 5, 2011

Mala

Una noche tranquila de ciudad como cualquier otra, un local nocturno con nada extraordinario, todo dictaba que iba a ser una salida sin nada en especial; sólo una noche para salir entre panas y beber, quizás bailar un poco si el Dj me lo permitía. De repente, de la nada, al otro lado de la pista estaba una de las mujeres más increíbles que mis ojos han visto. De esas que no puedes quitarle los ojos de encima; una diosa de la seducción. Te veo, me ves y sonríes. Te excusas con la persona que estaba a tu lado y decides atravesar toda la pista, caminando hacia mí. ¡Qué forma de caminar! Haciendo que las miradas se enfoquen en ti; sólo se podían ver a todos los hombres soñar contigo, y a las mujeres envidiarte, y francamente, ¿quién podría dejar de hacerlo?

Mientras recorrías la pista te detallé de pies a cabeza, asombrándome cada vez más. Unos pies hermosos, tapados con unos tacones altísimos, que dominabas a la perfección, cuya función era alargar esas hermosas piernas; una vestidito pegado que resaltaba tus curvas peligrosas, uñas vino tinto, mostrando una seguridad increíbles y buscando desviar las miradas de tu cuerpo hacia tus manos al hablar, unas facciones perfectas, esculpidas por el mismo Miguel Ángel, unos ojos azules que a veces se escondían en tu cabello dorado; eras simplemente perfecta. Sin embargo, lo que hacía que no pudiese dejar de verte era ese aire de misterio que te rodeaba.

Te detuviste a mi lado, pediste un trago en la barra de los más inocente. Por alguna razón desconocida, esa noche no tenía nada que perder, supongo que fue por ti; y decidí comenzar a hablarte, esperando un rechazo absoluto. Sin saber lo equivocado que iba a estar. Comenzamos a hablar y reír; ahí empezó la cátedra de seducción, digna de ser grabada en un documental de Discovery Channel; no sé de dónde salió, pero todo fluía a la perfección. El toqueteo ideal, sin ser baboso pero demostrando interés. Me jalaste a la pista de baile, era tu fuerte, un meneo y queriendo probarme; tentándome y engatusándome en tus garras.

Luego, pasamos a la parte más tranquila del local, a charlar de verdad. Mientras me hablabas le hacías ojitos a todos, los mantenías ahí en suspenso; supongo que por si yo no daba la talla. Me comencé a dar cuenta de muchas cosas. Eres indomable e incontrolable, una mujer que aclama ser libre y salvaje. Sin miedo y aguerrida. Eres imparable, todo lo que te proponías tener, lo tenías; no dejaba de pensar que ese era el caso conmigo. Eres lo que Alejandro Sanz definió como “mala” en la canción que lleva ese título.

Luego, me di cuenta que mentías en muchas de las cosas que decías; buscabas protegerte, de algo o alguien; quizás de ti misma. Te jartabas de decir que rompes corazones a diestra y siniestra; que jugabas con la gente, que eras la maestra de la manipulación y que todo lo que querías lo agarrabas, sin dar excusas o pedir permiso; mostrando seguridad y fortaleza. Y citando a Sanz digo, “Llevas tus cicatrices como pinturas de guerra”. Hasta que por una milésima de segundo, mientas seguías tan preocupada por mostrar ser indestructible, un detalle se te escapó y con eso bastó. Tus ojos mostraron por un segundo la ventana a la realidad, una realidad muy diferente a la que mostrabas. Tu mirada se cubrió de vulnerabilidad, soledad y tristeza. Fue allí que me di cuenta que para ti no era más que un experimento o reto. Me levanté y me fui, sin mirar atrás.

Monday, July 25, 2011

Mujeres imposibles

En todo este tiempo he estado engañándome vilmente. Sin embargo, creo que ya abrí los ojos. Tengo un fetiche, y muy grande, hacia mujeres imposibles. Mientras más difícil sea de conseguir o menores son las posibilidades de que tenga algo con esa mujer, mayor es mi obsesión.

Desconozco las razones, pero ya pasó a ser una constante en mi vida. Lo peor de todo es que termino haciéndome daño como un idiota, sin necesidad; todo por un fetiche, por una obsesión.
Hace algún tiempo me dijeron que yo era una persona muy quisquillosa o selectiva a la hora de buscar una chama que me gustara realmente. No lo desmiento. Yo soy una persona muy selecta, y me fijo en muchos detalles; por eso no es fácil que una mujer capte toda mi atención. Muchas de las características de esa "mujer ideal" las había tenido claras. Tiene que tener un aire de sifrina, pero con los pies en la tierra, dulce, que le guste arreglarse, manos lindas, tiene que bailar, etc., etc., etc. Son varias y creo que están desglosadas en otro post; pero ahora me veo en la necesidad de agregarle otra: el factor de imposibilidad.

El factor de imposibilidad describe precisamente lo que estoy diciendo, qué tan poco probable es que esa chama termine conmigo, indiferentemente de la razón. Puede que simplemente no le guste, que se haya mudado a otro país, o la más reciente: que sea el "culo" del director de la academia. Si, es así, estoy un poco obsesionado por no decir "flechado" por la pareja del director de la academia. Cabe acotar que el director la trata como mierda, y además sale con otras en su cara, pero ella está enamorada de él. El director tiene cierto complejo de Charlie Sheen y simplemente no valora lo que tiene. Pero como todo estereotipo, se alimenta de su ego, y de ese "don" para tener a quien quiera a sus pies. Entonces, él jamás la dejará ir y ella jamás lo dejará.

Cabe acotar que el Casino es lo único que, hoy por hoy, me mantiene vivo, sonriente y perseverante. Ir o luchar por esta chama, es simplemente suicidio, y posiblemente arruinar lo único bueno en mi vida en estos momentos. En conclusión, estoy entre la espada y la pared; sin poder avanzar, y sin poder sacármela de la cabeza. Ella es realmente especial y quizás lo que necesito en estos momentos para salir de vacío en el que estoy; pero nada se puede hacer al respecto.

Sent from my BlackBerry® smartphone

Sunday, December 12, 2010

Descarada


La espera para verte iba a terminar. Por fin, después de unos 7 meses, nos íbamos a ver otra vez. la última vez, comimos helados y fue genial. Te fuiste a España unos meses, volviste y simplemente no quisiste verme, aunque lo niegues y me des otra de tus infinitas excusas. Incluso te lo dije; que estaba harto de invitarte a salir y que me dejaras plantado o me salieras con tus excusas; que si querías verme pues que me dijeras y punto. Pero tanta anticipación se terminaba. Nos íbamos a ver por le cumpleaños de tu mejor amiga; ella es muy buena amiga mío también. Entre tanta espera y para generar más angustia, me diste una labor, rascar a la cumpleañera. Te dije que sin ningún problema, pero con una condición, a ti también te iba a rascar. Aceptaste. Me sorprendí. La última vez que estuviste rascada conmigo me robaste un piquito; si ella me lo robó a mí. Todo anticipaba una noche bastante interesante.

Llegué un poco tarde, tenía ensayo Novel y no me daba chance de llegar temprano. Mientras ensayaba, me escribiste preguntándome dónde estaba. Que estabas muy ansiosa de verme y todo eso. Yo obviamente me apuré en ir. Arribo a la fiesta y no me dejaste ni ver quienes estaban ahí. Saliste corriendo y te encaramaste encima de mí. Extrañaba el olor de tu pelo y esos ojos castaños. Todo parecía que la noche iba a ser buena. Después de unos minutos, dejamos de abrazarnos. Saludé al resto de la reunión. Me fijé que había un chamo que yo no conocía. Me presenté y fui a servirme un trago. Me pediste uno, y mi misión comenzó; debías estar rascada en el menor tiempo posible. Poco a poco me di cuenta que el “chico nuevo” era amigo tuyo. Con cada trago y mientras el alcohol entraba en tu organismo, me di cuenta que en realidad es más que eso.

¿Qué demonios te pasa? ¿Cuándo pretendías decirme la existencia de “el chico nuevo”? ¿Por qué demonios me generas tanta expectativa con vernos si vas a ir con un chamo? Eres una descarada. Que rabia. Al comienzo se nota que te daba como “cosa” apegarte al niño estando yo al lado tuyo; pero el alcohol te desató. Agarrados de manos, abrazaditos, todo medianamente soportable, hasta que comenzaron los besos en mis narices. Simplemente me decepcioné. Tu mejor excusa, o razón es que él vive al lado tuyo y yo vivo muy lejos de ti. Sé que nunca me lo dijiste claramente pero te conozco. Además te recuerdo que te ibas a mudar más cerca; e íbamos a poder vernos, pero tú te echaste para atrás. Así que no me vengas con excusas baratas y asume tu responsabilidad. Yo estoy consciente de que estas palabras no son definitivas, porque tú puedes hacer casi lo que quieras conmigo, pero mucho ha cambiado entre nosotros. Simplemente me decepcionaste.

Thursday, December 2, 2010

Otoño en Manhattan


Una tarde cualquiera de otoño en Battery Park, Nueva York (Para quien no lo conozca, es un pequeño puerto en la parte baja de Manhattan donde se toma el ferry a Ellis Island; donde se encuentra la Estatua de la Libertad). Estaba todo bastante desolado, sólo estábamos mi cámara y yo. Nos arropaba un manto anaranjado rojizo del sol poniente, mientras que llovían las hojas de los árboles, combinando sus colores con el atardecer. El único sonido que podía oírse era el del silencio; la paz era infinita.

Repentinamente algo me hizo voltear y ahí estabas tú; bella como siempre. Con ese cabello castaño claro suelto y precioso. Aprovechando el frio de otoño para colocarte ese cuello de tortuga blanco, sabiendo que me enloquece. No me dijiste nada, sólo me sonreíste; perfecto para mi cámara. Las fotos empezaron a multiplicarse mientras me acercaba a ti. Las fotos eran tan perfectas, que hasta se podía oler tu increíble perfume. Sin darme cuenta, tomaste la cámara y dejaste de ser protagonista en las fotos; te convertiste en la directora. En un abrir y cerrar de ojos, me encontraba posando ante ti; y poco después, sucumbido en tus labios. No importa cuánto trate de resistirme; al final siempre terminas con el control.

Paseamos por toda la ciudad de Nueva York y en pocos días visitamos museos y galerías, comimos divino, generamos momentos realmente mágicos. Podía jurar que eras la indicada; eras simplemente perfecta, y todo era perfecto. Tus dulce besos que combinaban con tu perfume; tus manos; tu pelo y tus ojos, Dios tus ojos azules tan increíbles, enmarcaban una bella sonrisa que me llenaba de paz. No podía negarlo, estaba embobado por ti; me tenías hechizado. Me movías el piso constantemente y me retabas a hacer cosas que nunca pensé hacer. Pero te aprovechaste de eso. Caminando por el Manhattan Bridge te frenaste y una mirada pícara y traviesa se apoderó de tu cara.

Sin que me diera tiempo de reaccionar, ya estabas montana en el borde. Miré hacia arriba y te rogué que bajaras, tu sonreída me volteaste a ver; el sol anaranjado se trataba de esconder entre tu silueta. Me aseguraste que todo iba a estar bien, y diste un paso. Me monté en el borde a detenerte miraba hacia abajo buscándote. Después de unos agónicos segundos de silencio, te escuché. Subí súbitamente la mirada y ahí estabas, flotando como si nada. Te reías de mí, y me invitabas a acompañarte. Yo incrédulo de todo, me reusé. Seguías insistiendo que fuera contigo, y que flotáramos juntos y comenzaste a manipulándome. Fue en el momento en el que tomaste mi mano cuando caí en cuenta de que era otra de tus jugarretas; parte de ese plan macabro para destruirme; para que caiga en tus manos. Me bajé del puente, y continué caminando sin mirar atrás hasta que el horizonte se tragó mi silueta.

Monday, November 29, 2010

Un recuerdo

Hoy por alguna razón viniste a mi cabeza. De la nada, sin previo aviso, viniste a torturarme. A recordarme que el dejarte fue uno de los mayores errores de mi vida. eras prácticamente perfecta y yo fui un niño inmaduro.


Hoy recordé lo bien que te vistes y tu cabello amarillo como me encanta


Pero algo que jamás olvidaré son tus ojos; los ojos más expresivos de este mundo. Cambiando de color con tus sentimientos. Amarillosos con rabia, grisáceos con tristeza, azules con felicidad; aunque a veces era más por el clima que por alguna emoción.


Hoy me preguntaron por ti… se me hizo un pequeño nudo en la garganta y me dijeron que tu eras el amor de mi vida, por mucho que lo niegue, tiene razón.


Hoy recordé que aun si cortaras y te volvieras a enamorar de mí, jamás podríamos estar juntos…tu familia me odia.


Hoy me acordé de ti y ese recuerdo me perturbó

Wednesday, November 17, 2010

Reto Día 30: Hola extraña


Todo aparentaba ser un día cotidiano. La universidad igual que todos los días; mismas caras, nada parecía fuera de lo normal. Eran las 2 de la tarde y como cualquier lunes o miércoles me dispuse a almorzar en la feria. Junto a las mismas caras de siempre, mis panas, nos sentamos en una mesa. Mientras discutíamos de deportes algo ocurrió, no sé qué me hizo subir la mirada pero ocurrió. Mis ojos fueron inmediatamente encandilados por lo cristalina de tu mirada. Mi mirada se fue directamente a tus ojos azules grisáceos hermosos. Jamás había visto unos ojos así, y menos en la universidad. Terminé de analizar tu rostro; sin darme saber que ya te habías dado cuenta de mi acoso visual; era imposible quitarte la mirada de encima, fue como quedar atrapado.

El tiempo transcurrido fue casi eterno. Mis ojos no podían dejar de verte. Cuando por fin logré recuperar el control de mis ojos, ya era muy tarde; tus ojos me miraban. Mi reacción fue inmediata y sin control, te guiñé el ojo; un acto completamente suicida y aún desconozco el por qué lo hice. Sorpresivamente la reacción de asco y descontento que suele seguir ese acto no surgió; sino que una pequeña risa simpática, tímida y pícara se dibujó en tu rostro. Supongo que en la mía se retrató un gran signo de interrogación, porque no entendía nada. Después de ahí te detallé; wow!... que bella eres. Cabello castaño, liso pero no completamente; rostro con facciones muy delicadas, casi perfectas; un cuerpo con proporciones tan exactas que ningún modelo matemático podría describir; todos atributos que me hacían pensar que eras un sueño.

Me levanté a buscar mi almuerzo. Al llegar al mostrador me di cuenta que no estaba sólo. Un aroma dulzón llegó a mí y me descontroló. Volteé disimuladamente y estabas tú a mi lado, esperando tu comida también. Algo atolondrado por tu esencia e intentando disimular mi obvio atontamiento, logré ver tus manos; simplemente perfectas. Tus manos estaban cuidadas, y las uñas del color que me encanta… vino tinto. Ahí me convencí de que eras obra de mi imaginación; imposible que no fueras un sueño. Inmediatamente pensé en ti, Soledad. Sin embargo, me extrañó que te manifestaras en pleno día; de ser así, ibas a arruinarme la vida. Lo único que me mantiene cuerdo, es que sólo te apareces de noche.

Me regreso a mi mesa con mis amigos; algo alterado y asustado por estar alucinando en plenas horas del día. No obstante, creo que lo estaba ocultando bastante bien. Las conversaciones eran típicas de cualquier día entre cualquier grupo de hombres; deportes, mujeres, y estudios eran los tópicos principales. Pero cada 10 minutos volteaba a verte. Asegurarme de que te fueras; tratar de controlar mi mente. Sin éxito. Entonces, te levantaste de tu mesa y caminaste hacia mí. Mientras te acercabas me puse bastante nervioso, no sabía cómo iba a reaccionar y no estaba sólo en mi cuarto sino en una feria llena de estudiantes. Entonces constantemente repetí en mi cabeza “ella no existe”. Llegaste a donde estaba yo, pusiste tu mano en mi hombro y la pasaste por toda mi espalda mientras te ibas. Todo había terminado, mi sueño desapareció. Fue entonces que vino una pregunta muy inesperada: “man, ¿de dónde conoces tú a esa jeva?”. Me congelé. Pensar que un simple “hola” hubiese podido cambiar todo.

Monday, November 15, 2010

Reto día 28: ¿Qué hubiese pasado si…?


No sé que tienes tú. Te conozco desde hace ya bastante tiempo. En algún momento del pasado supiste lo que sentía por ti. Grave error. Jamás olvidaré ese día, ebrio y encabronado; me di cuenta que esa puede ser la peor combinación. Es increíble, pero hay días en los que esos sentimientos vuelven a nacer. No debería, pero así ocurre; lo bueno es que un par de días después todo es normal nuevamente. A veces me pregunto si el ser amigos es lo mejor. Debe serlo, eres de mis mejores amigas. Pero es que todo de ti me trae loco. Eres bella pero sin saberlo; tierna pero pícara; imponente pero sutil. Es cierto, no eres de mi “prototipo” de mujer perfecta, pero sólo por detalles, la esencia está ahí.

¿Será que algún día te darás cuenta de que soy el indicado para ti? Soy de los que mejor te conoce y sabe llevar ese carácter tan atravesado que tienes. Jugué, hace mucho tiempo, una carta; la de darte el poder de la decisión al expresarme hacía ti. Casi pierdo tu amistad por eso, que tonto fui. Sin embargo, logramos combatir ese obstáculo, y logramos derrumbar el muro de incomodidad y volver a tener la confianza que tenemos. Esa asquerosa y grotesca confianza que me trae loco por ti. Tu piel, tus ojos, tu aroma (si el aroma suele ser muy importante para mí). No puedo dejar de preguntarme muchas veces. ¿Qué hubiese pasado si…?

¿Qué hubiese pasado si nunca te hubiese dicho lo que siento? ¿Qué hubiese pasado si me el sentimiento era reciproco? ¿Qué hubiese pasado si no hubiese bebido esa noche? ¿Qué hubiese pasado si esa noche me hubieses aceptado ese beso tan deseado? ¿Qué hubiese pasado si e hubieses dejado convertirte en mi princesa, en mi reina? ¿Qué hubiese pasado si me hubieses dejado consentirte y tratarte como lo meces, en vez de cómo te encanta que te traten esos patanes? ¿Qué hubiese pasado si hubiese sucumbido ante los pensamientos pesimistas y oscuros de mi mente? ¿Qué hubiese pasado si no te hablara hoy en día? ¿Qué hubiese pasado si no fueses parte de mi pasado, presente y seguramente futuro? ¿Qué hubiese pasado si me hubieses hecho feliz?... supongo que nunca se sabrá

Thursday, October 28, 2010

Reto día 10: Basta, por favor


Como todas las noches, me acuesto; ya era bastante tarde. Apago la TV, la luz y me dispongo a dormir. Acostado de lado, mirando hacia la puerta, cierro los ojos. Los vuelvo a abrir ya sin saber si estoy despierto o soñando. Vuelvo a cerrar los ojos y seguidamente a abrirlos, esta vez una silueta despampanante estaba en la puerta. Eres una belleza sin igual; despampanante, deslumbrante….sencillamente la mujer perfecta. Una curiosidad invadió cada parte de mi cuerpo; después se convirtió en miedo. Miedo porque tenías mucho tiempo sin que me visitaras, y realmente no quería que vinieras. Normalmente apareces en los momentos de debilidad, en momentos vulnerables, y lo sabes. Por eso, volví a cerrar los ojos, esperando a que te fueras. Iluso yo.

Minutos después, volví a abrir los ojos, esperando tu ausencia. Sorpresivamente no estabas ahí; me alegré. Ya cómodamente acurrucándome para dormir, lo sentí. Una explosión de tu aroma inundó mi cama. Me paralicé. Mi respiración aumentó velozmente. No quería voltearme, porque sabía que ibas a estar ahí. Sin embargo, lo hice; grave error. Ahí me tuviste, ahí ya estaba en tus garras. Por eso, al verme sonreíste, qué boca tan bella y adornada a la perfección con tus cálidos ojos. Como si no me tuvieses dominado, colocaste tu mano en mi pecho; un puñal directo al corazón. El sólo podía desear que te fueras, de hecho, era lo único en que pensaba. Pero mi cuerpo no podía moverse. Mientras más cerraba los ojos, intentando despertar, mayores eran tus estímulos a mis sentidos. Me comenzaste a susurrar al oído. Diciéndome cosas que cualquier hombre amaría. Sencillamente estaba preso.

Detesto que vengas cuando estoy vulnerable, aunque esa es tu razón de ser. Por eso eres la soledad. Odio que sean tan manipuladora, odio que tengas tanto control sobre mí. No hay forma de luchar contra tus garras. Conoces mis debilidades y las explotas a la perfección. Yo sé que quieres que te busque, yo sé que quieres que me rinda; por favor deja de venir, deja de visitarme porque podrías lograr esos cometidos. En el pasado, te lo reclamé y luché contra ti. Desapareciste un tiempo. pero has vuelto con mucho más fuerza, más bella e irresistible, más cálida. Por eso, viendo lo difícil que se ha convertido luchar en tu contra, te pido que dejes de atormentarme.

Sunday, October 24, 2010

Reto Día 6: Sincérate Muchacha



Hay algo que siempre me ha perturbado y molestado. Una mujer que se opera las lolas o la nariz; y NO lo admite. No tengo absolutamente nada con que se opere; ABSOLUTAMENTE NADA. Pero me perturba que lo nieguen a muerte. Un caso perfecto es el de una amiga que se hizo las boobies en diciembre. Entonces en enero empezamos la universidad y obviamente al verla, lo primero que le digo es: “Wow Santa si me dio mi regalo esta Navidad; unas lolas nuevas”. Yo sé, muy fuera de lugar el comentario, pero hay confianza. Ella inmediatamente se tapa y m dice: “Shhhhh, nadie tiene que enterarse”. Ahí la veo con una cara algo ofensiva y le digo: “¿Crees que ya todos en este cafetín no se han dado cuenta?”- Señoritas, si te vas a montar unas lolas, MUESTRALAS, para algo te las pusiste. Después te quejas de que te están viendo las tetas y te las tapas. ¿Para qué demonios te las montas si no quieres que te las vean? Y lo peor es cuando vienen y te dicen; “no quiero que nadie se dé cuenta”. Mira, ridícula, es que comiste full pollo en vacaciones y por eso aumentaste en 2 tallas la copa del sostén, ¿no? Niñas, se hicieron las lolas, GRAN VAINA, acaso creen que las personas les importa? NO, aquí es parte de la cultura. Además, ¿te vas a quejar porque te las están viendo? WTF! Acaso todo el concepto de ponerte las lolas no es para que te las vean. Porque si “es para mejorar mi autoestima; y cómo logras eso, tarada, pues con halagos y con hombres indisimulados babeados encima de ti. Porque me vas a decir que ahora, ustedes las niñas, odian que se las buceen, lo DETESTAN, ¿no? Eso es lo que les inyecta el autoestima, después “horrorizadas” van con la amiguita y le dicen que el chamo es un buzo asqueroso; pero como les encanta.

Así que, niñas de Caracas y del Mundo, sincérense, si quisieron aumentar su autoestima, pues demuéstrenlo, y dejen de taparse y quejarse. Eso sí, no quiere decir que vayan desnudas por la vida. NO, demostrarlo no es que muestren las lolas, es que muestren ese cambio de la autoestima; y dejen de estar ocultándolas. NO que se pongan escotes que se les ve TODO; dejen algo a la imaginación, porque se los digo, nada mejor que una niña que juega con l imaginación del hombre.


Saturday, October 23, 2010

Reto Día 5: Casinera













El meterme en clases de casino, realmente cambió bastante de mi vida. Yo toda la vida fui el típico hombre con dos pies izquierdos. Siempre me encantó ver a esa gente que bailaba bien. Gracias a un par de amigas, aprendí a bailar merengue; wow me llenó demasiado. Me encantaba, y poco a poco fui generando una confianza para bailar con quien sea y donde fuera. Las satisfacciones que me daba no eran suficientes. Después vinieron otras 2 amigas a decirme que existe algo llamado salsa casino. Yo siempre había querido aprender a bailar salsa. Así que con una vergüenza y volviendo a “tener 2 pies izquierdos” comencé clases de salsa casino. Poco a poco vamos avanzando y aprendiendo; realmente me encanta.

Pero el post no trata de eso, es sobre cómo ha cambiado mi perspectiva de las niñas. Una mujer baila casino y ya para mí es un enrome plus. Pero hay una diferencia entre BAILAR casino y APRENDER casino. En la clase hay aproximadamente 6 mujeres. De las cuales sólo 3 bailan (y estoy enmarado perdidamente de ellas). Las otras; no tienen claro el concepto de bailar. Al estar en clase, entiendo que ellas aprendan los pasos y eso; pero lo principal es que el hombre manda. Estas mujeres se saben los pasos y quieren hacerlos ellas; entonces andan duras y difíciles de llevar. Eso es lo peor. Las mujeres tienen que entender que bailando el hombre manda. En la rueda de casino no importa tanto que no se dejen llevar, porque el líder canta el paso; pero bailando social es lo que el hombre le dé la gana. Si la mujer está dura, es imposible.

En fin, las cabineras han marcado mi vida; estas 3 niñas de mi clase que si bailan. Son simplemente impresionantes. Sé que bailan, porque ellas no se acuerdan ni de la mitad de los pasos; sólo se dejan guiar a la perfección. Además de que son bellas y hermosas. Hoy por hoy, no me imagino junto a una mujer que no baile. Es algo importantísimo a la hora de que me guste una mujer; y si baila casino es un enrome extra a su favor. Un consejo niñas: dejen el reggaetón y el tecno; métanse en casino; aprendan lo básico (el “dile que no”) y déjense llevar. Verán que la palabra “bailar” tendrá un nuevo significado en sus vidas.

Wednesday, October 20, 2010

Reto día 2: Tu Aroma

Una de las cosas más importantes en el arte de la seducción es el estimular los sentidos. Creo que el sentido más importante de estimular es el olfato; y de eso me di cuenta gracias a ti. Tú y yo realmente no tenemos ni tuvimos nada. Salimos una vez y aparentemente hice algo malo, porque hasta ahí lelgó la cosa. No puedo decir que estoy enamorado de ti; para nada. Pero si pienso en lo mucho que quisiera tenerte; lo mucho que quisiera estarlo. Me di cuenta de eso por tu aroma. Varias fueron las veces que te invité a salir de nuevo; e infinitas fueron tus excusas para dejarme embarcado, hasta el punto que deje de intentarlo. Lo triste es que con el pasar del tiempo, me convencí a mi mismo de lo genial que sería estar contigo.

No estás explotada de buena; eres linda pero tampoco una diosa griega. Sin embargo, hay algo en ti que, sinceramente, me trae loco. Tú iniciaste una filosofía, que reflejé en un post hace tiempo; mi “Back to Basics”. Eres de esas niñas que valen la pena. Que cegadamente le presentaría a mi abuela. Que simplemente son buenas, sanas, lindas, cuchis. Tienes malicia pero eres extremadamente inocente. Compartes muchos atributos con lo que he llamado “mi mujer perfecta”. Me da un dolor el no haber logrado nada contigo. Empezando porque las pocas personas que lo saben y te conocen, siempre me dijeron lo “perfecta” que eres para mí. Poco a poco lo fui analizando y vi que era totalmente cierto.

Todo estaba controlado, y realmente no pensé que me trajeras tan babeado. Me di cuenta de esto fue el otro día en la universidad. Yo estaba de lo más tranquilo comiendo y llegaste tú. Hablamos unos minutos. Admito que me costaba concentrarme en la conversación, porque estabas muy linda; sencilla y en pinta cómoda, pero bella. Te invité a salir; yo pensaba que con esa salida te iba a ganar; era una obra de teatro, las cuales sé que te gustan, y además del grupo teatral de tu colegio al cual perteneciste (uno de los más reconocidos de este país). Pero, obviaste el comentario y diste otra de tus excusas. Sin embargo, tu forma de tratarme sigue confundiéndome, siempre con cariño; siempre con apego; y siempre sonriendo. Después de todo, pasó; me di cuenta de lo loco que me traes, porque me abrazaste para despedirte y fue allí cuando lo sentí. Un aroma tan único, que trajo flashbacks de nuestra velada (la cual para mi había sido bastante buena). Simplemente divino, exquisita fragancia; la cual rápidamente se convirtió en droga. Me volví loco. Tu aroma se quedó impregnado en mi ropa; no puede sacarte de mi mente en TODO el día. Ahora, ¿cómo hago para evitar querer seguir oliéndote? ¿Cómo hago para dejar de quererte a mi lado? ¿Cómo hago para sacarte de mi cabeza, a ti y a tu aroma? ¿Cómo hago para superar y olvidar a alguien que nunca fue mía? Creo que debo conformarme con tu aroma, que te describe perfectamente: dulce, sutil y adictivo

Monday, September 13, 2010

Mujer perfecta

Pasó algo muy interesante y que creo que no me esperaba. Una amiga me dice que viendo lo de la mujer ideal del tal TOTO (si el brother este que todo el mundo ama en el blog) le cambió la vida, si kiki eres tú. A otra q siempre oigo decir el nombre de Toto es a Arni, se la pasa de aquí para allá emocionada viendo si el pana posteo algo. Ahora una amiga se interesó por todo esto de los blogs, y obviamente leyó al Toto e instantaneamente (como todos) lo amó. Confieso que nunca lo he leido. Bueno leí un par de posts pero porque me los mandaron. No me sé ni siquiera cómo se llama el blog. En fin, volviendo al post fulando este de la mujer ideal, esta amiga lo lee y me dice que prácticamente Toto describe MI mujer ideal tambien. Yo algo incredulo y con cierta arrogancia le pregunto a mi amiga que, según ella, cómo es MI mujer perfecta. Ésta fue su respuesta textual por el BB Messenger:

"A ver tu mujer perfecta es una mujer linda, que se arregle, que sepa estar vestida para cada ocasion y siempre sea correcta su eleccion, que sea simpatica con la que puedes hablar por horas pero que cuando quieres divertirte sabes que tambien puedes hacerlo, que sepa bailar y no le de pena nada, obvio tu tipico "santa pero picara" eso no falta, cariñosa en su maxima expresion pero tampoco que sea un pegoste y que sepa los limites de cada cosa, una mujer inteligente que sepa en donde esta parada en la vida, culta, que te haga superarte a ti mismo pero que no te haga kedar en ridiculo, detallista, honesta, de buen caracter, que tengan una gran confianza como para decirse TODO quoting toto "quiero una mujer que le pueda contar todos mis secretos. Y que cuando los oiga, comprenda porque he hecho las cosas que no he podido contarle a nadie." una mujer que bese sin razon solo por hacerlo, buena familia, valores, sencilla, manos bien cuidadas, pelo cuidado (simplemente cuidada en si pues), que sepa disfrutar los buenos momentos y ser seria en los malos......
Una mujer que te entienda sin tener que decir una palabra, celosa pero conscientemente, segura que entre en un lugar y se haga notar por quien es y no por lo que tiene puesto, con una risa bella que te haga enamorarte mas cada vez que la escuchas reir, amable, con tacones y makillaje pero que eso no tape lo bella que ella es naturalmente, que sepa cuando darte tu espacio y cuando tienes ke estar ahí para ti, curiosa con ganas de aprender mas del mundo y ke nunca se quede con lo que sabe porke eso nunca basta...... No se, simplemente una mujer que cuando la veas te deje sin aliento ni pensamiento"

Quedé atónito y mudo. Ni yo mismo pude describirla mejor.


Sent from my BlackBerry® smartphone

Monday, July 12, 2010

De punta en blanco

Últimamente me han dicho varias veces, y personas que no tienen nada que ver entre sí, que yo soy muy "picky" o meticuloso a la hora de ver a una mujer. Creo que las mujeres están muy acostumbradas a que los hombres vean unas tetas, un culo y listo. Si cumples con esos requisitos tendrás al hombre que quieras. Pues conmigo no es así se sencillo; yo veo más allá. No hablo de personalidad (la cual también veo y es muy muy importante); me limito en este post a la parte netamente física. La personalidad, que vale más que lo físico, será materia de otro post.

Para hacer que yo voltee a ver a una mujer, obvio que un buen cuerpo ayuda es un plus importante, pero no es lo único. Yo no perdono a una mujer que no esté entaconada (en la Universidad es una excepción), por ejemplo. Los tacones son básicos en el caminar femenino, generan cierto flujo o caminata sensual; es notable la diferencia. Otra cosa en la que me fijo y demasiado (pueden preguntarle a cualquier mujer que me medio conozca) es en las manos y los pies. Una mujer TIENE que tener SIEMPRE las manos y pies arreglados. Así sea un brillito. Me encantan las uñas largas y en color vinotinto. Pero con que estén arregladas me conformo. No existe mayor turn off para mi que una mujer con las manos desarregladas o aun peor... que se coma las uñas.

Una amiga (Kiki) posteó muy recientemente en su blog ("A Corazón Abierto) una entrada llamada "Accesorios" y habla de lo importante de los accesorios en la pinta de una mujer. No podría estar más de acuerdo. Una buena pinta, la hacen los accesorios. Yo soy un hombre que una mujer normal bien arreglada puede llamar más mi atención que una que esté buena pero mal arreglada. Al igual que un buen maquillaje puede cautivarme; sobretodo en los ojos. Pocas mujeres que conozcas saben maquillarse los ojos de forma excepcional; al encontrar una, es simplemente deslumbrante (sobretodo si tiene ojos bonitos).

Muchas veces caigo en discusiones con otros hombres (aunque cada vez menos, pues comparto menos mis pensamientos); y casi todos terminan en el "no vale, si eres gay". Yo no digo que no vea un buen cuerpo, yo sólo digo que hay mucho más. Sé que los demás hombres también lo piensan, sólo que no lo dicen, y muchos no lo saben. Con el tiempo he aprendido a analizar y ver casi todos estos aspectos en un parpadeo. El "bucear" toma otro nivel conmigo, gracias a esa habilidad desarrollada. En cuestión de segundos yo busco una simple ecuación: manos y pies arregladas+ buena presencia (maquillaje y pinta) + buen caminar (tacones) + buen cuerpo = WOW.


Sent from my BlackBerry® smartphone

Wednesday, July 7, 2010

First Date

Hoy estuve en una “primera cita”. Primero que nada me siento extremadamente incomodo llamándolo así, una “cita”; porque es un término que aquí en Venezuela no usamos ni aplicamos. De hecho, aquí la “primera cita” casi no existe. Aquí se sale en grupo con varios panas, si te atrae bailas y haces todos esos pasos de cortejo que ya están bien claros. Luego, en grupo decides otra salida quizás otra vez ruidosa y rumbera o quizás más tranquila. Después de todo eso es que te dignas a salir a solas con la chama. Yo obvié todo eso, porque además la chama no tiene pinta de ser muy rumbera, y de que si optaba por esa rama se me iba a ser más difícil.

Esta aña estudia en mi universidad, compartimos Pensamiento Occidental en el primer semestre; pero no fue hasta el quinto semestre que la conocí bien, porque compartimos una electiva. Ella realmente es lo que llamo mi “Back to Basics”. Yo soy un chamo que le gustan las niñas “buenas” e inocentes, pero con un toque de picardía; ella es así. Es por ese aire de niña buena que sabía que el salir a rumbear era una opción fácilmente rechazable (además de que nuestros amigos en común son muy pocos como para armar un grupo chévere). Por eso opté por la opción del cine –lo sé, excesivamente gringo-. Antes yo había tenido varios intentos fallidos de salir con ella; durante clases era imposible cuadrar (porque o ella o yo teníamos clases o algún compromiso) y en un par de ocasiones después ella tenias “excusas” para no poder asistir. En fin, ya yo estaba prácticamente perdiendo las esperanzas cuando intenté por una última vez, teniendo buenos frutos.

Utilice mis conocimientos, que estaban muy oxidados (EXTREMADAMENTE), para cuadrar bien la salida. Siempre hay que hacer que ella elija, pero nosotros tenemos que darles las opciones; de lo contrario ella sentirá que eres aburrido y no sabes tomar decisiones. Hay que darle las opciones y guiarlas, así ellas sabrán que uno es caballero pero a su vez que tiene decisión. Luego apliqué el ¿te paso buscando? Que es tan importante, si te dice que no, es que no está muy entusiasmada y tendría salida fácil en caso de un posible fracaso; si te dice que sí, es que sabe que no van a haber fracasos.

Una vez todo cuadrado, viene el momento de ser detallista. Yo soy un hombre muy detallista y algo “old School”; con eso me refiero a que soy caballeroso bla bla bla. Me vestí de color oscuro previniendo cualquier tipo de accidentes (léase arepas) y me coloqué la porción exacta de colonia, agregando un poco más al suéter que llevaba. Le fui a recoger (me perdí en el intento jaja); la esperé fuera del carro mientras salía, la salude con un buen abrazo y le abrí la puerta del carro. Ella parecía sorprendida (quién la culpa… ningún hombre abre la puerta del carro hoy en día). El camino estuvo muy entretenida la conversación.

Llegamos al centro comercial, y continué con mi caballerosidad. Obviamente no le permití pagar su entrada del cine; siempre con la irrefutable excusa de “Yo te invité, yo pago ésta; tú pagas la siguiente”. Con esa frase insinúas que va a haber una siguiente vez; la cual tampoco la dejaré pagar. Ella como toda mujer desistió y salió con la excusa de “bueno, yo pago las cotufas”. En la cola para las chucherías se mantuvo la buena conversación. Ordenamos las cotufas (que vienen con la entrada) refrescos y ella pidió un chocolate. Nuevamente ella saca su cartera y como era de esperarse no la dejé pagar, utilizando la misma frase anterior. Teníamos tiempo de sobra antes de entrar (calculado a la perfección), para ver qué tan fluida iba a ser la conversación. Ésta fue muy buena y sin pausas o silencios incómodos.

Durante la película habían comentarios míos graciosos para que ella se riera; pero sin perturbar la película. Eran muy seleccionados y creo que fueron exitosos. Antes y durante la película ella se vio mensajeando mucho por el celular; lo cual al comienzo no me agradaba mucho. Pero ella se disculpo y me dijo que mañana tenía reunión con centros de estudiantes y necesitaba cuadrar bien el evento. Al ver que ella tenía frío, no sólo le ofrecí, sino le insistí que agarrara mi suéter.- he ahí la magia del toque técnico de colonia en el mismo. La sala estaba bastante fría, pero ese es un precio que no me importa pagar.

Al terminar la película seguimos hablando, muy agradablemente. Seguí aplicando la de caballero, el bajar las escaleras antes que ella, por si se cae pueda caerse sobre mí. Que ella entrara o saliera antes por las puertas mientras yo las sostenía, etc. Al llegar al carro, nuevamente le abrí la puerta; ella creo que estaba atónita. Buena conversación durante el recorrido hasta llegar a su casa. Donde la despedida fue un simple beso en el cachete, mientras me decía “avísame cuando llegues a tu casa”.

Mucho análisis hubo previo, durante y después de esta “first date”. Siempre he analizado y calculado todo lo que hago, y pude obtener ciertas conclusiones. Ella no se esperaba que fuera tan “Old School” y caballeroso, creo que le gustó y lo apreció. El lenguaje corporal estuvo bueno; no esperaba mucho de esta primera cita. Estoy casi seguro que me gané una segunda cita. Ella ahora se va de viaje a USA, mi objetivo principal es que ella en ese viaje piense, aunque sea un momento, en mí durante su ausencia. Quisiera obtener la segunda cita antes de su viaje para lograr reafirmar. Ya veremos cómo logramos eso.

Tuesday, July 6, 2010

Tengo un año y medio conociéndote. Habíamos salido, siempre en grupo, unas 10 veces; realmente pocas veces. A mí me gustaste, y muchísimo. Eres bella; simpática, inocente pero picara; en fin, tienes muchos atributos que busca en una mujer. Siempre hubo un feeling extraño. Incluso un día te rascaste y me diste un piquito, de lo más bizarro (la verdad fue bastante cómico); pero yo no quería nada de un día, simplemente no hice más contigo por eso. No quería que el alcohol hablara por ti. Hace un año, te fuiste a España a casa de tu ex novio. Eso me destrozó y desilusionó. Regresaste y se armó un escándalo. Toda la Universidad Monte Ávila se volvió LOCA porque y que estábamos saliendo; cuando en verdad nunca habíamos salido como tal. Llamadas escandalizadas de tus amigas; diciendo que yo me estaba aprovechando de que habías cortado; acusándome de mala persona; de lo que quería era herirte. Después de eso, indirectamente me rechazaste, dejaste de si quiera salir conmigo. Fue un golpe bastante duro, pero superado. Aunque admito que siempre que te veo, eres mi debilidad.

Hoy pasó algo muy raro; salí contigo. Por primera vez, estábamos tú y yo solos. Después de meses sin vernos y casi sin hablar; comente en un “status” tuyo en Facebook y terminamos cuadrando la salida de hoy. Nos fuimos a comer un helado en Valle Arriba. Te vi, y como siempre, me moviste el piso. Te brindé el helado y yo me tomé un smoothie; comenzamos a hablar. Me dijiste que te volvías a ir a España por las vacaciones; y más importante aún, que tu ex novio es gay. 3 horas después no podíamos creer lo rápido q había pasado el tiempo. Te fuiste por tu lado, yo por el mío. Ahora me pregunto… ¿por qué salimos? ¿Por qué hoy decidiste que estuviésemos solos? ¿Qué cambió? Detesto que esto pase; que te vea una vez a la cuaresma y me muevas el piso. Mientras no te veo, todo está bajo control, casi ni pienso en ti; pero basta una mirada o una de tus caras cuchis para que te empiece a ver diferente. Te vas el sábado, y no te veré hasta septiembre. Supongo que de aquí a allá ya habré controlado mis sentimientos por ti (otra vez); ¿acaso volverás a aparecer? Lo sabré en septiembre, probablemente vuelvas a rechazarme.

Monday, June 14, 2010

No te conozco, pero te extraño

No sé de dónde eres, cómo te llamas, cómo eres, cómo hueles, ni cómo hablas. Pero todas las noches pienso en ti; en tu ausencia; en que casi puedo sentirte; en tus caricias; en lo feliz que me haría tenerte conmigo. No dejo de recordar momentos que no he vivido; y en todos estás tú, alegre y bella. Pero lo principal y más impresionante, es que en esos recuerdos, yo estoy feliz, verdaderamente feliz. A veces me pregunto, ¿cómo es esto posible?

Yo me di cuenta que soy una persona que no sé cómo estar solo. Admiro a varios amigos míos que pueden pasar 4 o 5 años sin una relación seria, sin estabilidad; yo simplemente no puedo. Me ha costado demasiado estar sólo este año y medio; y me consta que aun no lo controlo, mucho menos lo desfruto; sólo que trato de adaptarme. Es increíble, pero las cosas pequeñas son las que más extraño. Esas simples caricias, esas miradas son como mi droga. Yo pensé que, como las drogas, el proceso de desintoxicación iba a ser lento, pero que al final todo iba a mejorar. Pues eso era mentira. Ya van aproximadamente 18 meses y aún no logro superarlo. Dejar de necesitarlo. Prácticamente a diario tengo recaídas, en las que necesito mi droga.

No hay cocaína, heroína, marihuana, café etc., más fuerte que el cariño; el contacto físico que va más allá de lo físico. Aunque creo que eso es sólo conmigo. Menos mal que prácticamente nadie lo sabe, pero yo puedo ser manipulado muy fácilmente por una mujer. Con simples cariños en el lugar correcto y de la forma correcta, y podría hacer casi cualquier cosa. Lo sé, soy un regalado. Creo que he tenido suerte, porque casi todas mis amistades de la universidad son súper ariscas, y no son de esas niñas que les guste hacer cariños. Si no fuera así, probablemente ya alguna lo hubiera descubierto.

El punto es que extraño demasiado esas cosas. Quizás hasta el punto en el que soy obsesivo. Te imagino, como si te tuviera y tendré. ¿Qué tan perturbarte suena eso? A mí me parece muy raro. Pero es algo que no puedo controlar. A veces es la única forma de dormir, aunque sea poco. Pensando en ti, en que llegas para estar conmigo; y tu presencia, bueno en realidad ausencia, me da un poco de paz.