Thursday, November 4, 2010

Reto día 17: Mi ciudad


Mi ciudad es la capital de mi país. Mi ciudad es latina. En mi ciudad teóricamente hay libertad de expresión; en la práctica, no. Mi ciudad no es muy grande, pero crece con cada segundo. En mi ciudad hay mucha pobreza, pero también hay mucho dinero. En mi ciudad el periódico está lleno de noticias, la mayoría no quisiéramos que estuviesen ahí. En mi ciudad hablamos quitándole la “s” y “r” al final de las palabras; por flojos. Mi ciudad tiene historia y edificaciones para demostrarlo. Mi ciudad es bella y pintoresca, toda una obra de arte, pero está rodeada por un marco de ranchos que la afean. Mi ciudad tiene dos colores, rojo y azul.

Mi ciudad es insegura. En mi ciudad hay sobre población. En mi ciudad se va la luz. Mi ciudad tiene fallas de agua. Mi ciudad tiene pésimo sistema de drenaje y con la lluvia más pequeña todo se inunda. Mi ciudad es una constante cola. En mi ciudad al manejar tengo que quitarme el reloj. En mi ciudad mueren muchos a la semana. Las calles de mi ciudad tienen infinitos huecos. El Metro no sirve en mi ciudad. Para llegar a un sitio tengo que salir hora y media antes en mi ciudad. En mi ciudad hay incertidumbre y miedo. Muchos policías son corruptos en mi ciudad. En mi ciudad “alquilas” películas piratas. En mi ciudad la paranoia te salva la vida. En mi ciudad cualquier loco tiene un arma. Mi ciudad tiene pésimos servicios públicos. En mi ciudad reina el estrés y el caos. Mi ciudad está llena de moto taxistas y autobuseros que se creen dueños de la calle. En mi ciudad expropian cualquier negocio por cualquier excusa. Hay secuestros diariamente en mi ciudad. Mi ciudad es peligrosa

Mi ciudad es lo mejor. Mi ciudad está llena de ingenio y creatividad. En mi ciudad no creemos en nada, ni en las leyes de ningún tipo como dice el Profesor Briceño, y no hablo sólo de las leyes jurídicas; hablo de leyes de la naturaleza, de la física, o de la medicina. En mi ciudad montamos tazas de café en vez de antenas sobre los edificios. En mi ciudad se rumbea de martes a domingo, y los lunes son unas birritas relajadas. En mi ciudad se baila. En mi ciudad están las mujeres más bellas. Mi ciudad tiene su propio pulmón, un cerro que no le envidia nada a los paisajes más bellos del mundo. En mi ciudad si no bebes, es como si les mentaras la madre a las demás personas. Mi ciudad es echada pa’ lante. Mi ciudad tiene edificios altos. Mi ciudad tiene la playa a una hora. Mi ciudad tiene numerosos árboles. En mi ciudad el sushi es mejor que en Japón; aunque le pongamos plátano al roll. En mi ciudad vas a una arepera o a un perrero a las 4 de la mañana y a juro te encuentras a alguien conocido. En mi ciudad hay sabor.

Mi ciudad es más que un ambiente o un espacio geográfico. Mi ciudad es donde nací y crecí. Mi ciudad es donde me eduqué. Mi ciudad es supe lo que es un amigo. Mi ciudad es donde me enteré que existía algo llamado traición. Mi ciudad es donde gatee por el piso y donde di mis primeros pasos. Mi ciudad escuchó mi primera palabra. Mi ciudad fue testigo de mis travesuras. Mi ciudad es donde conocí el significado del amor. También es donde me rompieron el corazón Mi ciudad me vio convertirme en hombre. Mi ciudad es mía. Indiferentemente de lo que diga el futuro, ninguna ciudad en este mundo se comparará con mi ciudad. Mi ciudad me ha dado algo que ninguna otra me dará; mi vida. es por eso, que esta ciudad, mi Caracas, siempre será MI CIUDAD.

Wednesday, November 3, 2010

Reto Día 16: Fetiche

Todos tenemos fetiches. Todos tenemos ciertas inclinaciones o desviaciones en la que sentimos adoración por un objeto. Sé que debes estar pensando que soy un depravado sexual, pero no es así. No necesariamente tiene que ser una desviación sexual. Simplemente es alguna cosa que nos lleva de placer, o simplemente nos estimule. Marx dijo que una de las componentes más fuertes del capitalismo es fetiche de la mercancía; es totalmente cierto. El capitalista siente un estimulo por la mercancía, por la compra, por el poseer cosas y todo lo que conlleva. Escritores incluso piensan en el fetichismo como la forma más primitiva de la religión.

Todos somos fetichistas; todos tenemos ese objeto en especial por el cual morimos y matamos. En algunos es un peluche, otros puede ser un reloj, o una prenda; una gargantilla con un significado especial. Sentimos adoración hacia ella; somos fetichistas. En el ámbito sexual, los fetiches son muy mal entendidos. Muchas veces excluimos, rechazamos, humillamos a personas porque tienen un fetiche sexual. No importa si sean pies, cuero, látex, sadomasoquismo, o incluso cualquier prenda del sexo opuesto; ni siquiera nos tomamos el tiempo en escucharlos. Esa persona es un depravado, pero otra que le encanta la cocina y sus aromas, o que colecciona zapatos, o que simplemente tiene un crucifijo o prenda que necesita para existir, es muy normal y aceptado. Mi punto es que los fetiches son totalmente normales, y aunque no los compartimos, no debemos cerrarnos o rechazar a las otras personas.

Sigmund Freud utilizó el concepto de fetiche y lo llevó a otro nivel. Él describió a esa persona especial, o esa “media naranja” como un fetiche. No importa si es la persona, o una parte de la persona, el recibir ese estimula o tener esa adoración, o fijación nos hace fetichistas. Entonces es fácil decir, que el amor es el fetiche más grande. Todos nos enamorados. Todos vemos en esa persona una adoración infinita, sentimos celos porque la queremos sólo para nosotros, la mimamos y consentimos. Es hora de dejarse el tabú por la palabra “fetiche” y de darnos cuenta que todos somos fetichistas. Es más, todos necesitamos ser fetichistas, sino no sobrevivimos en un planeta lleno de negativismo y odio. Es nuestra ventana de salida, y muchas veces lo que nos impulsa para salir adelante; y el mejor ejemplo es el fetiche, que para mí es el más fuerte, el amor.




Tuesday, November 2, 2010

Reto día 15: Instrucciones


Todo en esta vida tiene su instrucción, su metodología. Es importante seguirla, por muy banal que se vea. Las instrucciones son los pasos a seguir, son nuestra guía para vivir. Desde que estamos pequeños nos enseñan a seguir instrucciones y aprendemos a hacer cosas muy sencillas. Ya al crecer comenzamos a crear nuestras propias instrucciones, nos volvemos mas metódicos y detallistas; buscamos la perfección.es por eso que no importa la simplicidad de la tarea, siempre hay instrucciones. Para demostrarlo quiero citar a Julio Cortázar con sus instrucciones:

“Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.”

Después de ver que hasta subir las escaleras tiene sus instrucciones, debemos darnos cuenta de cómo una instrucción para una persona significa algo, y para otra significa algo totalmente diferente. Además hay infinitas forma de realizar alguna tarea. Porque siempre somos quisquillosos y tenemos nuestras rutinas. Buscamos la perfección siempre. El error está en obsesionarnos con esa perfección. Por eso debemos tener en cuenta que la única característica de la perfección es que no existe.

Monday, November 1, 2010

Reto día 14: Un cigarrito


El cigarro no me molesta, el humo no me da alergia, ni me perturba que un desconocido este a mi lado fumando. Las razones van más allá; simplemente el ver a alguien que quiero me trae malos recuerdos. Con los años he aprendido a controlarlo, sin embargo, aun hay personas a las que NO puedo verlas fumar. Tengo varios amigos, que desde el primer momento en que los conocí, pues fumaban; ellos entran en cierta excepción bizarra; no es que no me importa, sino que me acostumbre a verlos hacerlo. La realidad es que toda persona que me conoce sabe que no fumo. Algunos saben que no me gusta ver fumar a la gente que quiero. Poco saben la razón que tiene detrás

Quizás el recuerdo más pronunciado de mi infancia, es la rutina de mi papá. Todos los días, él se levantaba, preparaba una jarra de café negro, muy negro. Caminaba con sus escandalosas cholas de suela de madera y buscaba el periódico. Se sentaba en su poltrona, o en su silla de la cocina. Antes de desayunar o de hacer cualquier cosa, se tomaba 2 tazas grandes de ese café, abría el periódico y se fumaba 2 o 3 cigarros. Mi papá llegó un punto en que podía fumar más de una caja diaria. Es por eso que jamás me molestó el humo, o el olor; crecí con él. Siempre vi el cigarro como algo normal, hasta aquel día.

Fue un verano como pocos, de esos que se disfrutan cuando tienes 13 años; aún con una mente inocente e ilusa, recibí una llamada muy inesperada. Era mi tío por parte paterna. Como ya he dicho antes, no me llevo con esa parte de la familia y quien tiene la culpa de eso es precisamente mi papá. Yo, bastante extrañado, atiendo. Mi tío me pregunta que si andaba con mi mamá. La respuesta fue negativa. Como sin quererlo, él suelta esa bomba. “A tu papá le dio un yeyo, yo lo llevé a la clínica, dile a tu mamá y vénganse”. Instantáneamente llamo a mi mamá y le cuento. Ella m dice que me quede tranquilo, que seguro no era nada. Ella, buscando protegerme, me dice que me quede en la casa. No le hice caso; tomé un taxi y me dirigí a la Clínica Santiago de León.

Al llegar, me apresuro en buscarlo; obviamente mi primera opción fue emergencias. Allí me encuentro a mi tío, quien se asombra al verme. Yo le pido que me explique lo sucedido. Él no supo explicarme, sólo me dijo que en el apartamento lo vieron en el piso del estacionamiento y lo llamaron a él. Luego, me dirige hacia donde estaba mi mamá. Al encontrarla me entero que estaban operando a mi papá; la cara de mi mamá anunciaba la gravedad del asunto; su boca discrepaba. Varias horas en operación, ya era de día y me habían mandado a mi casa. Al día siguiente, mi madre tenía trabajo, mi tío también, y mi hermana universidad. Yo decidí ir a la clínica desde muy temprano.

Al principio no sabía qué hacer. Estaba bastante desconcertado. Enfermeras entraban, me miraban con confusión, buscaban a los al rededores por algún adulto y luego se iban. Ya en horas de la tarde, entra el doctor. Me pregunta por mi mamá y le digo que no estaba. Me pregunta si había venido con alguien. Mi respuesta fue simple: “Soy sólo yo doc”. Sus ojos cambiaron. En ellos pude ver mi inocencia irse. Ese fue el preciso instante en que supe que mi vida iba a cambiar. Después de despedir a mi infancia, le pregunto sobre lo sucedido, con detalles. El doctor suspiro, él dejo de veme como un niño y me dio la explicación como si fuera cualquier adulto. “El paciente presentó una ruptura debido a una Aneurisma de la Aorta a nivel abdominal; generando una pérdida del 80% de la sangre corporal”. Esa fueron las palabras exactas del doctor. Mi cara lo único que expresaba era “En español, por favor”. Su respuesta fue “su Aorta explotó, entre el cigarro y la tensión alta se armó un bulto en la aorta hasta que explotó”. Mi pregunta inmediata fue si se iba a recuperar. El doctor puso cara de duda y dijo: “ha perdido demasiada sangre, y no está fácil… ya veremos”.

Durante los siguientes días la cosa empeoró. Ver a tu papá vivo gracias a unas máquinas no es sencillo. Continuaba sólo la mayor parte del tiempo. Algunas tardes se pasaba mi tío, otras mi hermana (la relación entre ella y mi papá no es muy buena, por eso ella nunca se quedaba mucho tiempo). En esos días conocí el insomnio. Las enfermeras y mi mamá se preocupaban. Sin embargo, no podía hacer mucho. Mi vida pasó a ser muy oscura, muchos sentimientos encontrados. No mostraba la cara. Mis únicos acompañantes eran mi capucha negra, y mi rosario en mano; nunca dejaba de rezar. Al tercer día te conocí por primera vez. Tu forma era muy diferente a la que presentas ahorita, pero respondías al mismo nombre… soledad.

Los doctores entraban y salían diariamente, viendo sólo decadencia en su estado. A la semana, le pregunté de frente al doc sobre la situación de mi papá. Él, quien ya no veía un niño de 13 años sino un adulto capaz de aguantar lo que sea, soltó un frío “hay que preparase para lo peor”. Allí mi mundo se cayó. No lo quería creer. Ese día mi fe tomó un rumbo nuevo. Recé todo el día, le pedí a la Virgen de la Milagrosa que hiciera lo suyo, que me ayudara. Increíblemente lo hizo. Después de unos 10 días mi papá estaba recuperándose. Algo que medicamente nunca tuvo explicación. Lástima que semejante recuperación nunca ocurrió con mi inocencia, con mi infancia.

Lo más sorprendente es que ni una lágrima salió. Desde entonces me cuesta ver a alguien que aprecie fumando. Verlo sólo me recuerda a mi papá, sin poder hablar, vivo gracias a máquinas. En las cenizas puedo ver esa cara de falta de fe del médico y puedo oír ese “hay que preparase para lo peor”. Meses después mi padre fue hospitalizado nuevamente en la clínica, esta vez por algo leve en el estómago. Volví a la clínica, y al entrar al lobby, no pude seguir. Me desmoroné; me rehusé a pasar por lo mismo. Pero nuevamente, luché contra cualquier sentimiento. Me di cuenta que había aprendido a suprimirlos, obtuve el mitológico control sobre corazón.



Sunday, October 31, 2010

Reto día 13: Halloween


Hoy es 31 de octubre y como es de esperarse el venezolano no se pierde ninguna ocasión para rumbear y beber. El “Halloween” es una festividad norteamericana en la que los “muertos” sobran vida y logran deambular por las calles. Los niños se disfrazan y salen a pedir caramelos. Pero en este país, quienes celebran este día, son los jóvenes. Ellos se disfrazan y es una excusa más para beber. Es algo un tanto perturbarte el ver las reacciones de las personas.

Desde hace semanas, en todos lados a los que vayas la pregunta es: ¿de qué te vas a disfrazar? O ¿vas a tal rumba o a la otra? Desde hace semanas, se oyen las infinitas rumbas que se planearon con distintos costos de entrada, diferentes localidades, y diferentes paquetes incluidos en las entradas; eso sí, todas tenían algo en común: eran de “Halloween” por ende disfrazarse era obligatorio. Durante todo el fin de semana he estado viendo el facebook todos los disfraces y rumbas que ha habido durante el fin de semana; porque hoy hay varias, incluso las mejores. Un desfile de disfraces llaman mi atención, muchos piratas, algunos de shrek, algunos payasos, y por supuesto siempre están las “secretarias porno”, las diablas, las “policías porno”, mucamas sexys, gatúbelas, profesora porno (cualquier excusa para vestirse y actuar como prostituta aparentemente es buena), nada muy original.

Aparentemente las personas les encanta colocarse máscaras, disfrazarse y que no vean sus verdadero ser. Lo peor es que se molestan, o mi miran feo, si les digo que no me gusta o que no iré a ninguna fiesta este año. Muchos tratan de convencerme e incluso me buscan disfraces (si alguna otra persona me dice que me disfrace de KungFu Panda o Whinnie Pooh voy a arrancarle la cabeza), sin éxito. Yo les hago una pregunta ¿por qué habría de celebrar un día en el que “puedo” llevar una máscara? ¿Qué tiene de especial ocultar su rostro? Pues tengo noticias para todos los que lo hacen. Todos los días de mi vida tengo una máscara. El hecho de que no “asuste” o no sea “graciosa” no quiere decir que no la lleve. Para mí, un disfraz es mi día a día. ¿Por qué habría de celebrarlo? Este día no tiene nada de especial para mí.

El “Halloween” es divertido si y sólo si, puedes llegar a tu casa y quitarte la máscara; y cuando es una sola vez al año. Realmente TODOS usamos máscaras a diario, algunos de nosotros es más “grande” y “espeluznante” que otras, pero en algún momento del día todos usamos alguna máscara para cubrirnos, para protegernos. Cuando vives constantemente un “Halloween” deja de ser divertido. Yo entiendo que “cualquier excusa para beber es buena”. Pero que canalices todo tu mes de octubre en esto me parece terrible; y más con la excusa de que es únicamente una vez al año. No trates de enmascararme o disfrazarme si en verdad ni siquiera conoces cómo soy en realidad.


P.D. yo sé lo que dije en mi post anterior, pero aparentemente no estaban tan muertas las neuronas. Kiki ya no puedes decirme nada JA JA.




Reto día 13: Lo siento mi gente



Hoy eh estado todo el día metido en la computadora haciendo infinitas exposiciones y trabajos. Es por eso que casi todas las neuronas de mi cabeza están fundidas. Por eso hoy simplemente les dedico un “Lo siento”. Las palabras aquí escritas son una justificación por la que ni siquiera intenté escribir algo decente. Prefiero escribirles doble mañana o algo así. Los visito porque como he dicho antes, soy hombre de palabra. Lo que digo que haré, pues lo hago. Por ende, no puedo pasar 24 horas sin escribir. Aquí estoy; escribiendo. Kiki probablemente lea esto y se regocije con el hecho de que ni intenté escribir algo. Pero nuevamente lo siento. Si alguno quiere hacerme las tareas, trabajos y expos, con mucho gusto les escribo bien. Aquí les dejo una lista de las cosas que he hecho hoy:

Una exposición de modelos de predicción y toma de decisiones.

Informe sobre modelos de predicción y toma de decisiones

Exposición de proyecto de algoritmos genéticos; una aplicación real.

Informe sobre la aplicación de algoritmos genéticos

Diseño de un preliminar web

Ver tutoriales de PHP con Dreamweaver

Lectura de artículos sobre la contaminación aérea

Cuestionario de Seguridad de Información

Test CISSP

Saturday, October 30, 2010

Reto día 12: Turun tun turun tun…. tun


Me he achantado. Hoy en día casi no salgo de mi casa. Viene dado por muchos cambios en mi vida. Hablando principalmente en que ya nadie me quiere (que dramático; lo sé). Pero no todo es culpa de los demás. En verdad, últimamente me cuesta salir, me cuesta decir que si a esos planes rumbearos que siempre había tenido. Con todo lo que sucede, parte de mi no le gusta dejar la casa sola. Bueno no SOLA, pero sí sin un hombre. Otra parte, está cansada de todo. Otra, está simplemente desganada. Es difícil estar así, o por lo menos para mí. Siempre he sido una persona que se aburre de las mismas cuatro paredes bastante rápido. Esta vez, hay algo que me ayuda a pasar ese tiempo: volver a mi ifnancia con los juegos de Nintendo.


Fui a USA en vacaciones y traje 2 cosas importantes para mi vida. Compré el juego de Super

Mario Bros. Wii y tarjetas de “Wii Points”. Los Wii Points son como un crédito que compras para descargarte juegos al Wii. Yo tenía un fetiche desde que supe que eso podía hacerse de comprármelos, lo mejor que he podido hacer. Con esos puntos el primer y único juego que he descargado por los momentos es “The Legend of Zelda: Ocarina Of Time”, el cual es simplemente el mejor videojuego creado en la historia. La era de los videojuegos se define en Pre-Zelda y Post-Zelda. Ese juego lo tiene todo. Volver a pasar ese juego después de unos 10 años, es simplemente mágico. No es que me he pegado a jugar, pero si, al menos un par de veces a la semana, juego. Aún no he pasado el juego. Pero ya ando casi en etapa final. En mi defensa lo que hace tan bueno el juego, es lo largo, lo mucho que tienes que pensar.


El otro juego, Super Mario bros. Wii, es el regreso de la calidad al personaje emblema de Nintendo. No existe una persona que no sepa quién es Mario; mucho menos que jamás haya jugado. Ellos se habían desviado en la trama de Mario, y complicándolo se había perdido la esencia. Este juego es la recuperación de esa esencia. El ir mundo tras mundo, matando malos y agarrando “estrellas”. Sin embargo, este juego si involucra un nuevo estilo de juego. Es “Co-Operative”, esto quiere decir que se puede jugar de 1 a 4 personas. El juego es tan bueno, que mi hermana (quien es cero Nintendo, y además malísima por naturaleza) juegue y le encante. Este si pase la primera parte, o la trama principal; aun hay algunos misterios por resolver.


Otro juego que me tiene enfiebrado se lo debo a Walla. Él tiene Wii, pero nunca lo usa (tiene el PlayStation 3). De hecho, es de su hermana; que tampoco usa. Él me prestó Mario Kart Wii; y desde cero también me puse a pasarlo. Ese juego es diversión garantizada. No tiene trama, no tiene efectos de otro mundo. Simplemente es ponerte a manejar un carrito y lanzarles cosas a otras personas. Pero es genial; es tan simple que su diversión es infinita.


Todos cambiamos con los días, crecemos y maduramos (no es lo mismo… créanme). Con esos cambios, vienen cambios de estilos, de actitudes y de estilos de vida. Un día puedes necesitar rumbear 24/7, pero luego pasas 3 meses sin salir. Es cuestión de ánimos, y éste depende de muchas variables. Un plan o una salida exitosa, son las personas con quienes sales principalmente, lo que haces y ese estado de ánimo. Hoy en día, creo que el mejor acompañante para un plan, es el control de juego; el cuerpo se estremece al escuchar ese “Turun tun turun tun…. Tun” (Canción de Mario, por si no sabían… es difícil generar esa onomatopeya). Aunque al terminar los juegos no sé qué haré. Esperaremos a que ese pronto día llegue.